Laura Novoa sorprendió al sincerarse sobre algunos trabajos que aceptó a lo largo de su carrera por necesidad económica y no por una elección artística. En una entrevista reciente, la actriz reconoció que su participación en el programa Cantando en 2020 estuvo motivada por una situación financiera compleja y que la experiencia resultó frustrante.

“Había comprado la casa, puse toda la plata ahí y no tenía para pagar el gas. No la pasé bien”, explicó Novoa al recordar el contexto personal que la llevó a sumarse al reality durante la pandemia. Según relató, la exposición y la exigencia del certamen la afectaron profundamente y hasta le quitaron las ganas de cantar.

Laura Novoa y Patricio Arellano, participantes del Cantando 2020.
La actriz señaló que no estaba preparada para ese nivel de presión mediática y describió su paso por el programa como “frustrante y triste”, una experiencia que terminó con una ilusión personal vinculada al canto.
Novoa también recordó que no fue la única vez que aceptó un trabajo por razones económicas. En 2012, se sumó a la telenovela Dulce Amor en un momento personal delicado, tras una separación y con hijos pequeños a cargo.
A diferencia de lo ocurrido en el reality, su experiencia en la ficción fue positiva. “Lo disfruté, aprendí muchísimo y me dio popularidad”, afirmó sobre su participación en la tira, donde interpretó a Gabriela, destacando que ese proyecto le permitió crecer profesionalmente y atravesar una etapa difícil con mayor alivio.
Fuente: Medios

