Un joven acusado de protagonizar un violento ataque a balazos en el barrio Gran Neuquén, donde tres personas resultaron gravemente heridas, fue imputado por intento de homicidio. Pese a la gravedad de los hechos, cumplirá prisión domiciliaria bajo monitoreo electrónico.
La acusación fue presentada por el Ministerio Público Fiscal (MPF), que imputó a C.A.M. por tres hechos de homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa, cometidos la madrugada del 5 de junio pasado.
Según detalló la asistente letrada Carolina Gutiérrez, el acusado circulaba en una moto junto a otro hombre aún no identificado, cuando al llegar a la esquina de Pizarro y Rodhe sacó una pistola 9 milímetros y disparó al menos diez veces contra tres personas que estaban en la vereda.
El ataque dejó un saldo de tres heridos, uno de ellos con impactos de bala en la cabeza y el ojo derecho, otro con una lesión en el cuádriceps izquierdo y un tercero con una herida en el antebrazo derecho. Las víctimas fueron trasladadas de urgencia a los hospitales Castro Rendón y Horacio Heller, donde lograron salvar sus vidas gracias a la rápida asistencia.
Tras el tiroteo, el agresor huyó del lugar y permaneció prófugo durante varios meses. Finalmente, fue detenido el 6 de octubre, cuando un efectivo policial lo reconoció durante un operativo de control en la calle Belgrano. Al intentar escapar a bordo de un Volkswagen Vento, fue interceptado poco después y demorado.
Durante la audiencia de formulación de cargos, la fiscalía pidió que el acusado cumpla prisión domiciliaria con tobillera electrónica por cuatro meses, ante el riesgo de fuga y posible entorpecimiento de la investigación. El planteo fue avalado por la jueza de garantías Carina Álvarez, quien también le impuso la prohibición de acercarse o comunicarse con las víctimas.
El plazo de investigación fue fijado en cuatro meses, mientras continúa la búsqueda del segundo participante del ataque.
Fuente: Medios

