La convocatoria comenzó a las 18 en el Monumento a San Martín y continuó una hora más tarde en el Anfiteatro Gato Negro, donde un ensamble de músicos locales interpretó canciones que marcaron la trayectoria artística del cantante.
Personas de distintas generaciones participaron del encuentro para recordar a una de las figuras más influyentes de la historia del rock argentino. Entre canciones, banderas y muestras de afecto, los asistentes celebraron el legado musical y cultural que dejó el artista.
La noticia de su fallecimiento provocó una fuerte repercusión en todo el país. Desde que se conoció la información, seguidores organizaron concentraciones espontáneas, escuchas colectivas y distintas actividades para despedir a quien durante décadas mantuvo un vínculo único con su público.
Esa relación especial quedó reflejada en las llamadas “misas ricoteras”, nombre con el que se conocieron los multitudinarios recitales del Indio y que con el tiempo se transformaron en un fenómeno cultural que trascendió el ámbito musical.

Carlos Alberto Solari fue fundador y voz principal de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, grupo que se convirtió en una referencia ineludible del rock nacional desde fines de la década de 1970.
Tras la disolución de la banda en 2001, continuó su carrera junto a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, con la que siguió convocando a miles de seguidores en cada presentación.
Más allá de la música, el Indio construyó una identidad artística y cultural que marcó a varias generaciones. Sus letras, su estilo personal y su perfil reservado contribuyeron a convertirlo en una de las figuras más influyentes de la cultura popular argentina.
Incluso pocas semanas antes de su muerte había sido distinguido por la Universidad de Buenos Aires con un Doctorado Honoris Causa en reconocimiento a su aporte a la cultura nacional.
Fuente: Medios

