La agencia calificadora Moody’s Ratings mejoró la calificación de emisor a largo plazo en moneda local y extranjera de la Argentina, que pasó de Caa1 a B3, y elevó la perspectiva del país de estable a positiva, en una decisión que fue celebrada por el Gobierno nacional.
En su informe, la firma sostuvo que el riesgo de incumplimiento disminuyó como consecuencia de la estabilización macroeconómica y aseguró que el proceso de ajuste impulsado por la administración de Javier Milei avanzó hacia una mejora más sostenible de los fundamentos crediticios.
Entre los factores destacados, Moody’s mencionó los superávits fiscales sostenidos, la desaceleración de la inflación y el proceso de liberalización económica, elementos que, según la agencia, fortalecen la credibilidad de las políticas públicas y reducen la volatilidad macroeconómica.
Asimismo, señaló que la posición externa del país mostró una mejora impulsada por el crecimiento de las exportaciones, el aumento de la inversión extranjera directa en sectores estratégicos, como energía y minería, y un mayor acceso al financiamiento internacional.
La calificadora también elevó el techo de calificación en moneda local de Argentina de B1 a Ba3 y el correspondiente a moneda extranjera de B2 a B1. Además, consideró que la recapitalización del Banco Central y la reducción de los pasivos del sector público contribuyen a fortalecer la capacidad de maniobra económica.
Moody’s proyectó un crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) del 3,4% para 2026 y del 3,5% para 2027, aunque advirtió que continúan existiendo riesgos políticos de cara a las elecciones presidenciales previstas para ese año.
Tras conocerse la decisión, el ministro de Economía, Luis Caputo, destacó la mejora, mientras que el viceministro José Luis Daza afirmó que, por primera vez en más de una década, las tres principales calificadoras internacionales —Moody’s, S&P y Fitch— ubican a la Argentina en niveles similares de calificación.
Según Daza, este escenario podría habilitar el ingreso de nuevos inversores institucionales y facilitar el acceso al crédito para empresas argentinas con mejor perfil financiero, reduciendo sus costos de financiamiento en los mercados internacionales.
Además, el funcionario remarcó que el cambio de perspectiva de estable a positiva abre la posibilidad de una nueva mejora en la nota soberana durante los próximos 12 a 18 meses, siempre que continúe la evolución del programa económico impulsado por el Gobierno nacional.
Fuente: Medios

