Tras la asunción de Diego Santilli como jefe de Gabinete, el Gobierno intenta reordenar su vínculo con el Congreso y dejar atrás el impacto político que dejó la salida de Manuel Adorni. En ese contexto, Karina Milei convocó a los 125 diputados y 21 senadores de La Libertad Avanza a una reunión este miércoles a las 9.30 en Casa Rosada, encabezada por el presidente Javier Milei.
Del encuentro participarán también Santilli, Eduardo “Lule” Menem, Martín Menem y Patricia Bullrich. La reunión servirá para revisar la agenda legislativa y coordinar los próximos pasos del oficialismo en el Parlamento.

En el Senado, la jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, prevé avanzar con un pedido de reunión de Labor Parlamentaria ante la presidenta de la Cámara Alta, Victoria Villarruel, aunque aún no está confirmado. En el oficialismo consideran clave ordenar la dinámica legislativa tras el cambio de conducción en la Jefatura de Gabinete.
La Libertad Avanza busca recomponer la iniciativa política luego de la salida de Adorni, cuya renuncia dejó impacto interno y abrió una etapa de reconfiguración en el esquema de coordinación entre el Ejecutivo y el Congreso.

En paralelo, el oficialismo intenta retomar el tratamiento de una serie de proyectos que habían quedado postergados por la caída de la última sesión. Entre ellos figura la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, impulsada por el ministro Federico Sturzenegger, con capítulos aún en debate sobre manejo del fuego y extranjerización de tierras. También sigue en agenda la ley Hojarasca, que ya cuenta con media sanción en Diputados.

En el Senado avanza además el debate de la nueva ley de sociedades y de normas vinculadas a la incorporación de inteligencia artificial en la gestión empresarial. A esto se suma el proyecto de “super RIGI”, aprobado en Diputados, que busca atraer inversiones de gran escala con un piso de US$1.000 millones y ahora espera su tratamiento en la Cámara alta.
Sin embargo, el principal desafío del Gobierno es la reforma electoral enviada al Senado, que todavía no reúne los consensos necesarios. El proyecto requiere mayorías absolutas en ambas cámaras y concentra las principales tensiones políticas.
El Ejecutivo insiste en la eliminación de las PASO, argumentando que las primarias implican un costo estatal innecesario y que las candidaturas deben resolverse internamente en los partidos. También propone avanzar en cambios sobre el financiamiento de campañas, aunque mantiene los fondos para el funcionamiento institucional.

La iniciativa incluye además un capítulo de Ficha Limpia, impulsado desde el PRO, aunque tanto ese espacio como la UCR ya anticiparon reparos sobre la eliminación total de las PASO y se inclinan por una eventual reducción de su obligatoriedad.

En este escenario, el Gobierno apuesta a que el nuevo esquema de coordinación política encabezado por Santilli permita destrabar acuerdos con gobernadores y legisladores para sostener la agenda de reformas en el Congreso.
Fuente: Medios

