Río Negro no será solo un corredor de exportación. Con la planta fraccionadora más grande del país, la provincia da un salto histórico: procesar el gas en origen, agregar valor local y construir un nuevo perfil económico que se extenderá por al menos tres décadas.
La instalación recibirá los líquidos y gases asociados provenientes de Vaca Muerta a través de un poliducto de 22 pulgadas que correrá en paralelo al gasoducto dedicado —el más grande de la Argentina, de 48 pulgadas y 520 kilómetros— desde Neuquén hasta la costa rionegrina, en Punta Colorada, Sierra Grande. Su capacidad de transporte será de 15.000 toneladas diarias, más del triple de lo que hoy mueve todo el país.
Del ducto a la industria
El proceso arranca con el acondicionamiento del fluido: remoción de agua e impurezas, seguido de separación criogénica y expansión controlada para condensar la fracción líquida. Luego, un tren de columnas de destilación separa los productos finales: propano, butano y gasolinas naturales, insumos estratégicos para la petroquímica y la energía.
Esos productos tienen alto valor en los mercados internacionales y hoy, en su mayor parte, se exportan sin procesar o se consumen sin transformación local. La planta cambia esa lógica: parte del valor queda en Río Negro.
Un antes y un después en el Golfo San Matías
La infraestructura transforma al Golfo San Matías en algo más que una salida marítima. Con operación permanente durante los 30 años de vida útil estimada del proyecto, generará empleo directo e indirecto sostenido, demanda de servicios, logística, mantenimiento y nuevas inversiones. El convenio firmado con YPF incluye, además, prioridad al empleo rionegrino, desarrollo de proveedores locales y un programa de formación técnica articulado con instituciones educativas provinciales.
El gobernador Alberto Weretilneck fue claro al definir el alcance del proyecto: “Río Negro no puede ser solo un lugar de paso”. La planta es la respuesta concreta a esa aspiración: industrializar en origen y no ceder el valor agregado.
El horizonte inmediato
La planta es una pieza de un esquema mayor que incluye gasoducto dedicado, poliducto y buques de licuefacción flotantes. El paso decisivo —la Decisión Final de Inversión (FID)— está previsto para la segunda mitad de 2026. De ese hito dependerá que los anuncios se conviertan en obras. En paralelo, el gobierno provincial ya proyecta el siguiente escalón: un Polo Petroquímico en Río Negro que profundice la industrialización iniciada con esta planta.

