La fiscalía rechazó el pedido de la defensa de Facundo Moyano para levantar las medidas restrictivas que pesan sobre el exdiputado, quien continúa imputado por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género contra su pareja, Candela Arizaga.
De esta manera, se mantiene la prohibición de acercamiento en un radio de 300 metros y la prohibición de cualquier tipo de contacto entre Moyano y Arizaga, mientras continúa la investigación judicial.

La decisión fue adoptada luego de que Arizaga declarara ante la Justicia y negara haber sufrido situaciones de violencia por parte de Moyano. La joven también había manifestado públicamente su intención de que se levantaran las restricciones para poder retomar el vínculo con el exdiputado.
A partir de esa declaración, el abogado de Moyano, Miguel Molina, había solicitado el cese de las medidas cautelares. El letrado sostuvo que Arizaga había declarado en dos oportunidades dentro del expediente que el trato con Moyano era “cordial y respetuoso” y que nunca había atravesado situaciones de violencia verbal o física.
Molina también señaló que la joven describió la relación como un noviazgo, algo que, según la defensa, fue igualmente reconocido por Moyano durante su declaración ante la fiscalía.
El abogado agregó que las manifestaciones de Arizaga fueron realizadas en un estado de comprensión y conciencia y que, según los registros de los efectores de salud, se mostró colaborativa y tranquila cuando acudió al Hospital Pirovano.
En ese contexto, la defensa había planteado que, aunque podía resultar prematuro archivar la causa, correspondía revisar las medidas restrictivas vigentes ante las declaraciones de la joven.
Sin embargo, la fiscalía decidió mantenerlas y continuar con la investigación. Por el momento, Moyano seguirá sujeto a la prohibición de acercamiento y de contacto con Arizaga.
Fuente: Medios

