La Cámara de Apelación en lo Contencioso Administrativo de San Martín restableció la medida cautelar que limita el avance urbanístico en Nordelta y vuelve a proteger a los carpinchos y al ecosistema local. El fallo, firmado por los jueces Jorge Augusto Saulquin y Luciano Enrici, revierte la decisión de la jueza María Paula Venere, quien en octubre había habilitado nuevas obras y permitido métodos de control poblacional más invasivos.

La nueva resolución, dictada el 27 de noviembre, ordena a Nordelta S.A. suspender de forma inmediata cualquier proyecto de urbanización, movimiento de suelo, drenaje, relleno o modificación de cuerpos de agua en áreas no consolidadas. El objetivo es evitar la reducción de superficies vegetales y la alteración del hábitat de la fauna silvestre.
Además, se prohíbe instalar tablestacados o cerramientos que impidan el libre tránsito de los carpinchos entre los espejos de agua y tierra firme, para prevenir fragmentación del hábitat y riesgo de ahogamiento de crías. Estas restricciones regirán hasta que se presente y apruebe el estudio de impacto ambiental o hasta la sentencia definitiva.

El fallo también dispone que las tareas de mantenimiento y reparación de infraestructura esencial deben realizarse con recaudos para no dañar a la fauna del lugar.
Otra de las medidas centrales es la prohibición de aplicar castración química u otros métodos no autorizados. Únicamente se permiten la vasectomía y la vacunación anticonceptiva. Asimismo, se veta el uso de agroquímicos o fumigaciones que puedan afectar el ambiente, salvo aquellas de carácter sanitario ordenadas por una autoridad competente.

El pronunciamiento representa un nuevo freno judicial al desarrollo urbanístico y una reafirmación de la protección ambiental en la zona de humedales.
Fuente: Medios

