La Confederación Asiática de Fútbol (AFC) se pronunció este viernes contra el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), la iniciativa impulsada por Gianni Infantino que propone crear una nueva estructura comercial para gestionar competencias como la Copa del Mundo y permitir el ingreso de inversores privados con participaciones minoritarias. En un comunicado oficial, la entidad asiática expresó su respaldo a las preocupaciones planteadas por UEFA y Concacaf y pidió una revisión urgente de los mecanismos de gobernanza de FIFA.

El proyecto presentado por FIFA contempla la creación de una subsidiaria controlada por el organismo, denominada FIFA Forward Enterprise, que concentraría los negocios comerciales y operativos de sus principales torneos. Según explicó la propia FIFA, el objetivo es incrementar los fondos destinados al desarrollo del fútbol mundial y superar los 10.000 millones de dólares en inversiones para las asociaciones miembro durante los próximos ciclos. El organismo asegura que mantendría el control total sobre las decisiones deportivas y de gobernanza.
Sin embargo, la iniciativa encontró una fuerte resistencia. UEFA rechazó de manera unánime la propuesta y calificó al Mundial como un patrimonio del fútbol que no debe convertirse en un producto de inversión. Además, la confederación europea cuestionó la falta de consultas previas y llegó a advertir que las selecciones del continente no participarán en torneos FIFA mientras el proyecto siga vigente. Concacaf también manifestó profundas preocupaciones sobre el proceso de aprobación y la ausencia de debate institucional.

La postura de la AFC elevó aún más la presión sobre Infantino. En su declaración, la entidad asiática afirmó que la propuesta no parece capaz de reunir el consenso necesario para avanzar y consideró preocupante que la posibilidad de un boicot al Mundial haya ingresado en el debate público. Además, sostuvo que la situación expuso fallas en los mecanismos de consulta y toma de decisiones dentro de FIFA.
Con UEFA (55 asociaciones), Concacaf (41) y AFC (47) alineadas en el rechazo, el proyecto enfrenta una oposición que reúne a 143 de las 211 federaciones afiliadas a FIFA. Aunque todavía no existe una votación formal y Conmebol, la Confederación Africana y Oceanía no fijaron posiciones públicas de similar contundencia, el escenario político se volvió mucho más complejo para el presidente de FIFA, que ahora deberá negociar cambios profundos o arriesgarse a que la iniciativa quede bloqueada antes de su aprobación.
Fuente: Medios

