Tras el revés legislativo de la semana pasada, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, tomó una decisión para modificar la estrategia del Gobierno en el Congreso: la mesa política comenzará a revisar y auditar los proyectos de ley antes de que sean enviados al Poder Legislativo.
El reducido grupo que integra la mesa política tendrá entre sus nuevas tareas analizar en detalle el contenido y la viabilidad de las iniciativas oficiales, con especial atención sobre aquellas impulsadas por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, a cargo de Federico Sturzenegger.
La decisión se tomó luego de las dificultades que atravesó el oficialismo para avanzar con la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, cuyo tratamiento en el Senado requirió cuatro intentos y terminó con la eliminación de dos capítulos vinculados con la extranjerización de tierras y el manejo del fuego.
El Gobierno busca evitar nuevos tropiezos
En la Casa Rosada consideran que el proyecto enviado al Congreso había sido “muy ambicioso” y que fue necesario realizar modificaciones para conseguir los consensos que permitieran su aprobación.
La mesa política volverá a reunirse este martes a las 13 para analizar lo ocurrido durante la sesión del Senado y definir cómo continuará la estrategia legislativa del Gobierno.
Uno de los objetivos será, además, revisar y depurar los próximos proyectos provenientes del área de Desregulación, antes de que lleguen al Congreso.
“En esta mesa política haremos un análisis y evaluación de lo que pasó en Senado y cómo encarar los proyectos para adelante. También, depurar lo que viene de Desregulación”, señaló un integrante del espacio.
La intención del oficialismo es evitar que nuevas iniciativas generen conflictos innecesarios y, al mismo tiempo, concentrar los esfuerzos en aquellos proyectos que cuentan con mayores posibilidades de conseguir respaldo parlamentario.
Sturzenegger, bajo la lupa de la mesa política
Aunque Federico Sturzenegger es uno de los funcionarios con mayor respaldo del presidente Javier Milei y mantiene un contacto permanente con el mandatario, sus iniciativas suelen generar resistencia en distintos sectores políticos y sociales.
En ese contexto, algunos integrantes del Gobierno consideran necesario adoptar una estrategia más pragmática para evitar que los proyectos de desregulación lleguen al Congreso sin los acuerdos suficientes.
“Para llegar a Retiro y no quedarnos en la primera estación, la mesa política es la que tiene que darle racionalidad pragmática”, resumió un funcionario consultado.
La intención no sería frenar las reformas impulsadas por Sturzenegger, sino revisar su alcance, anticipar posibles conflictos y evaluar las posibilidades de aprobación antes de enviarlas al Parlamento.
De hecho, desde el entorno del ministro destacaron que, pese a las modificaciones que sufrió la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, el proyecto consiguió avanzar con media sanción.
“Tenemos media sanción. No es que se sacó todo. Además, siempre los proyectos se envían en una base y después sufren modificaciones”, sostuvo una fuente de la cartera de Desregulación, que recordó como antecedentes la Ley Bases y la Ley de Modernización Laboral.
La mesa política analizará los próximos proyectos
Aunque inicialmente se había evaluado la posibilidad de que Sturzenegger participara de la reunión de la mesa política, finalmente el ministro no estará presente este martes.
Sin embargo, desde el Gobierno no descartan que pueda incorporarse en futuros encuentros para explicar en detalle las próximas iniciativas que prepara su cartera.
La nueva estrategia oficial contempla además priorizar los proyectos que tengan mayores posibilidades de ser aprobados y que permitan al Gobierno recuperar ritmo legislativo después de los últimos tropiezos.
Antes de definir las fechas de tratamiento, el Poder Ejecutivo también prevé realizar presentaciones públicas de cada iniciativa, con el objetivo de explicar su contenido, anticipar cuestionamientos y despejar dudas antes de que los proyectos lleguen al Congreso.
De esta manera, la Casa Rosada busca combinar la agenda de desregulación de Sturzenegger con una estrategia política más cuidadosa, en un intento por evitar nuevos conflictos y garantizar mayores niveles de consenso parlamentario.
Fuente: Medios

