Leopoldo Luque, Agustina Cosachov y Nancy Edith Forlini declaran por última vez este martes en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, en una jornada considerada clave para el proceso judicial. Los testimonios se desarrollan ante el tribunal y se prevé un día extenso y de alta tensión, mientras los acusados buscan dar su versión de los hechos.
La jornada comenzó con la declaración de Nancy Edith Forlini, jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, quien se quebró durante su testimonio y aseguró que no tenía intereses económicos ni personales relacionados con Maradona ni con su familia.
“No tenía intereses económicos ni personales. No tenía conflictos con el paciente ni la familia. Me imputan omisiones de cosas que no había pedido. Pido que Dios me acompañe en ese camino”, manifestó Forlini al finalizar su declaración.

Luego comenzó el testimonio del clínico Pedro Di Spagna, quien también declaró por última vez ante el tribunal. El médico afirmó que esperaba este momento para “contar su verdad” y aclaró que durante noviembre de 2020 no trabajaba para Swiss Medical ni para Medidom.
Di Spagna recordó el ingreso a la residencia del barrio cerrado San Andrés, en el partido bonaerense de Tigre, el 18 de noviembre de 2020, y sostuvo que el acceso al lugar fue “dificultoso”.
Según su relato, una vez dentro de la vivienda no pudo atender a Maradona. “No pudimos atenderlo a Maradona, ni siquiera pude hacer contacto con él. Luque salió de la habitación y dijo que no era posible verlo”, recordó.
En ese contexto, aseguró que Leopoldo Luque “se presentó como el médico” de Maradona cuando llegó al domicilio junto al nutricionista Luciano Spena. El acusado también señaló que es “médico de vocación” y explicó que tenía previsto visitar al paciente nuevamente el 19 de noviembre, aunque finalmente no concurrió a la vivienda porque, según afirmó, el entorno no lo permitió.
Durante su declaración, Di Spagna también sostuvo que al ingresar al domicilio no había ninguna epicrisis y que la única documentación médica que recibió fue una tomografía computada correspondiente a un hematoma subdural, relacionado con la intervención quirúrgica que Maradona había atravesado en la Clínica Olivos.
El médico explicó además que utilizaba la expresión “sugiero” al recomendar estudios complementarios y la intervención de un nutricionista para revisar la alimentación del exfutbolista.
Uno de los puntos centrales de su declaración estuvo relacionado con Nancy Forlini, a quien identificó como el vínculo entre Maradona, su familia, los médicos y los enfermeros. “El único nexo entre nosotros, Maradona, la familia, los médicos y los enfermeros era Forlini”, afirmó. Tras la declaración de Di Spagna, el tribunal pasó a un cuarto intermedio hasta las 13:30.
La expectativa está puesta ahora en los testimonios finales de Leopoldo Luque y Agustina Cosachov, dos de los principales acusados en el juicio que busca determinar las responsabilidades por la muerte de Diego Armando Maradona, ocurrida el 25 de noviembre de 2020.
Fuente: Medios

