Lo que había sido presentado como una oportunidad de trabajo familiar terminó derivando en una situación crítica que encendió las alertas de los organismos estatales. En una chacra de Centenario, una familia completa de origen boliviano fue encontrada viviendo y trabajando en condiciones de extrema precariedad, lo que dio inicio a una investigación por presunta trata laboral y motivó un traslado urgente para proteger a los adultos y, especialmente, a los niños.
La intervención se originó a partir de una denuncia recibida por el Centro de Atención a la Víctima (CAV), que dio aviso a la fiscalía y activó un operativo conjunto entre distintos organismos provinciales y nacionales.
De acuerdo a la información recabada durante el procedimiento, la familia había llegado a la región semanas antes de las fiestas tras aceptar una propuesta para hacerse cargo de una chacra, a la que ellos mismos denominaban “quinta”, con la expectativa de desarrollar un emprendimiento productivo entre todos. Sin embargo, al arribar al lugar, se encontraron con una realidad completamente distinta a la que les habían prometido.
Al ingresar al predio, los equipos constataron que adultos y niños convivían en una única habitación. Dormían sobre colchones colocados sobre cajones de manzana para aislarse del suelo, comían sentados en la cama y el piso era de tierra. El baño, en tanto, presentaba un marcado deterioro y condiciones sanitarias deficientes.
El secretario de Trabajo de Neuquén, Pablo Castillo, describió el escenario en declaraciones radiales: “Llegamos a la chacra y nos encontramos con personas mayores y menores de edad viviendo en una situación precaria. No había ningún tipo de registro ni documentación vinculada a una relación laboral”, señaló.
Durante el operativo, las autoridades no hallaron constancias de registración laboral ni documentación personal que permitiera acreditar la identidad o la situación migratoria de la familia. Tampoco se pudo establecer en qué condiciones habían ingresado al país.
“No se encontró documentación que permitiera verificar la registración laboral de los trabajadores”, remarcó Castillo, al tiempo que subrayó la gravedad del caso por la presencia de menores en ese contexto.
En el lugar se detectó la presencia de cuatro menores que convivían con cuatro adultos en esas condiciones. Además, dos personas adultas llegaron durante el operativo y se negaron a brindar información, lo que reforzó las sospechas y llevó a los equipos especializados a recomendar una medida de protección urgente.
Con intervención de la fiscalía y de la defensoría de los derechos del niño, se resolvió que la familia no podía permanecer en la chacra y se dispuso su traslado inmediato a un espacio de resguardo, bajo la coordinación del CAV.
El operativo fue realizado de manera conjunta por el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Humano de Neuquén, el Ministerio Público Fiscal de la Nación, el programa nacional de rescate de víctimas de trata, Prefectura Naval Argentina y áreas provinciales vinculadas a la protección de infancias y al control laboral.
Desde los organismos intervinientes señalaron que este tipo de controles se intensifican en períodos de cosecha y trabajo rural, ámbitos en los que históricamente se detectan situaciones de abuso y explotación.
Mientras la Justicia avanza con la investigación para determinar responsabilidades, la familia ya fue retirada del lugar. La situación detectada —hacinamiento, precariedad extrema y niños expuestos— dejó al descubierto una realidad que, sin la denuncia y el operativo, podría haber continuado oculta.
Fuente: Medios

