El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, es investigado por presunto enriquecimiento ilícito en una causa que examina inconsistencias en su patrimonio, incluyendo operaciones inmobiliarias, viajes en vuelos privados y diferencias en sus declaraciones juradas.
La investigación, a cargo del fiscal Gerardo Pollicita, pone el foco en la compra de un departamento en el barrio porteño de Caballito. Según documentación oficial, el inmueble fue adquirido por US$ 230.000, con el 87% del monto financiado por dos mujeres que habían comprado la propiedad meses antes por un valor menor. La Justicia analiza si se trata de una maniobra para ocultar el origen de los fondos o la participación de terceros.
En paralelo, se investiga la adquisición de una vivienda en un country de Exaltación de la Cruz, registrada a nombre de la esposa del funcionario. La operación también fue intervenida por la escribana Adriana Nechevenko, quien fue citada a declarar. Registros oficiales indican que la profesional ingresó en varias oportunidades a la Casa Rosada, lo que refuerza el análisis sobre su vínculo con el entorno del funcionario.
Otro eje de la causa es el uso de vuelos privados a Punta del Este. La Justicia intenta determinar si estos viajes, vinculados al periodista Marcelo Grandio, fueron debidamente abonados o si constituyen beneficios no declarados. En este marco, el juez Ariel Lijo dispuso medidas para proteger a una testigo que denunció irregularidades en la facturación de esos servicios.
Además, informes de la Dirección Nacional de Migraciones detectaron diferencias entre los viajes declarados públicamente por Adorni y los registros oficiales, que incluyen destinos internacionales no informados.
Con la investigación en curso, la Justicia busca establecer si existe un desfasaje entre los ingresos declarados y el nivel de gastos del funcionario. El avance de la causa podría tener impacto tanto en su situación judicial como en el escenario político, en medio del año electoral.
Fuente: Medios

