INVAP y la Comisión Nacional de Energía Nuclear de Brasil (CNEN) iniciaron negociaciones formales para avanzar en la construcción del Reactor Multipropósito Brasileño (RMB), una infraestructura clave para el autoabastecimiento de radioisótopos médicos y el fortalecimiento del programa nuclear del país vecino.
El proyecto se ubicará en el Estado de San Pablo y permitirá a Brasil producir de manera local insumos estratégicos para medicina nuclear.
Ambas instituciones firmaron en septiembre un memorando de entendimiento (MoU) que habilita la etapa de conversaciones definitivas para el contrato de ingeniería, provisión y construcción del complejo donde funcionará el RMB. La obra incluye laboratorios, instalaciones operativas e infraestructura logística.
Según explicó Felipe Albornoz, gerente del Área Nuclear de INVAP, el acuerdo es el paso necesario para involucrar a actores regulatorios, gubernamentales y de construcción civil en Brasil. “Nosotros jugamos el rol de nuclear vendor, pero necesitamos a quienes estarán a cargo de la obra civil y a los organismos que deben aprobar cada avance”, señaló.
La CNEN prevé una inversión cercana a los 500 millones de dólares solo para el reactor, cuya construcción demandará unos cinco años. El nuevo complejo estará ubicado en Iperó, a 100 kilómetros de San Pablo, donde ya comenzaron las primeras obras civiles.

La instalación se emplazará cerca del Centro Industrial Nuclear de Aramar, donde la Marina brasileña desarrolla el prototipo de su submarino de propulsión nuclear.
El avance del RMB coincide con un momento de fuerte expansión de INVAP en el área nuclear. La compañía, con sede en Bariloche y participación accionaria de la provincia de Río Negro, recibió este año la aprobación final del gobierno de Países Bajos para construir el reactor PALLAS, cuyo diseño fue realizado por la firma.
Además, está próxima a poner en marcha un reactor de entrenamiento en Arabia Saudita, el primero de ese país, y ejecuta estudios para un futuro centro nuclear en Uganda, pensado para formación de recursos humanos y experimentación.
Para la empresa argentina, el proyecto con Brasil tiene un valor estratégico adicional. “Brasil es un socio importantísimo para Argentina en temas nucleares; la relación es ejemplar en el mundo. Este tipo de trabajos reafirma ese vínculo y nos posiciona como líderes regionales”, destacó Albornoz.

