La falta de agua potable en San Carlos de Bariloche dejó de ser un problema estacional para convertirse en una crisis estructural. En ese contexto, el bloque Incluyendo Bariloche presentó un proyecto de ordenanza para declarar la Emergencia Hídrica y reclamó al Ejecutivo municipal que priorice la situación ante el impacto directo en la salud y la calidad de vida de la población.
Desde el espacio señalaron que, en pleno verano y con temperaturas extremas, vecinos y turistas conviven con cortes y carencias de un recurso esencial. “Lo que ocurre no es una fatalidad climática, sino una falla de gestión que pone en riesgo la dignidad de la comunidad”, expresaron.
Los concejales Leandro Costa Brutten y Julieta Wallace cuestionaron además la política de expansión urbana del municipio. Indicaron que mientras se siguen otorgando factibilidades para nuevas urbanizaciones en el Este de la ciudad, barrios históricos del Sur y ahora también zonas en crecimiento padecen la falta de agua potable. “Se extiende el mapa urbano sin garantizar los servicios básicos”, advirtieron.
Desde Incluyendo Bariloche remarcaron la contradicción de sostener el perfil turístico internacional de la ciudad sin asegurar condiciones mínimas para residentes y visitantes. “No se puede construir el futuro de una ciudad sobre la base de la escasez. El acceso al agua es la base de la salud pública y de una vida digna”, afirmaron.
Ante este escenario, el bloque opositor solicitó que el tema sea tratado con carácter urgente y anunció el pedido de una sesión extraordinaria del Concejo Municipal para debatir la declaración de la Emergencia Hídrica. “El agua no es un privilegio, es un derecho, y la respuesta debe ser inmediata”, concluyeron.

