La Fiscalía descentralizada de Choele Choel cerró dos causas por violencia de género extrema en el Valle Medio con condenas para los agresores. Los expedientes revelan escenas de golpes frente a niños, ataques durante un embarazo avanzado y reiteradas desobediencias a órdenes judiciales. Uno de los acusados ya está en prisión; el otro quedó en libertad condicional, pero bajo estrictas condiciones.
En el primer caso, ocurrido en Lamarque, el imputado agredió a su pareja durante la noche y lo hizo delante de tres menores. En medio del ataque, también golpeó a una de las hijas de la mujer cuando intentó intervenir. La violencia se detuvo recién cuando una vecina alertó a la Policía y efectivos de la Unidad 17ª ingresaron a la vivienda.
La causa reunió certificados médicos, denuncias formales, intervención de la SeNAF y el testimonio de la menor en cámara Gesell. Además, el acusado ya registraba antecedentes por hechos similares. Frente al peso de la prueba, aceptó un juicio abreviado y recibió prisión de cumplimiento efectivo.
El segundo expediente expuso una secuencia aún más alarmante. El condenado admitió tres episodios distintos. En uno de ellos, en noviembre del año pasado, golpeó en el rostro y el abdomen a su pareja cuando ella estaba embarazada de ocho meses.
Meses después volvió a atacarla. Y en otro hecho, arrojó piedras contra un policía que intervenía en un conflicto en un local nocturno de Luis Beltrán.
Todo esto ocurrió mientras pesaban sobre él medidas cautelares del Juzgado de Familia, que incluían restricciones de acercamiento. Las pruebas incluyeron actuaciones de la Comisaría 19ª, constancias médicas y resoluciones judiciales previas.
También en este caso se resolvió mediante juicio abreviado. La pena fue de tres años de prisión condicional, con reglas claras: no cometer nuevos delitos y no acercarse a la víctima. El incumplimiento implicará la revocación del beneficio y el cumplimiento efectivo de la condena.
Las sentencias reflejan la gravedad de los hechos y el mensaje de la Justicia: ante situaciones de violencia reiterada y desobediencia judicial, la prisión deja de ser una posibilidad y pasa a ser una consecuencia concreta.
Fuente: Medios.

