Rolando Figueroa lanzó duras críticas contra el sector que lidera el senador nacional Oscar Parrilli. El mandatario cuestionó su postura frente al esquema de financiamiento de rutas provinciales y lo acusó de mantener una actitud de resentimiento hacia Neuquén.
Las declaraciones se produjeron durante una entrevista radial, en la que Figueroa defendió el acuerdo alcanzado con las operadoras de Vaca Muerta para adelantar fondos destinados a obras de infraestructura vial. En ese contexto, apuntó contra los dirigentes que se opusieron a la iniciativa durante su tratamiento en la Legislatura.
“Prefinanciamos nuestras rutas con 30 meses de gracia a una tasa del 0%. Y rutas que priorizó la provincia”, sostuvo el gobernador al explicar las condiciones del mecanismo de financiamiento.
Sin embargo, rápidamente trasladó la discusión al terreno político y cuestionó a quienes rechazaron la propuesta. “Algunos que no hicieron nada cuando estuvieron, que no avanzaron absolutamente nada, que hicieron un gasoducto con plata de todos los argentinos para que se enriquezcan algunas operadoras que terminan vendiendo eso, se opusieron en la Legislatura a que nosotros podamos avanzar en ese sentido”, expresó.
La referencia al gasoducto aludió al Gasoducto Presidente Néstor Kirchner, una de las principales obras de infraestructura energética impulsadas durante la gestión nacional de Alberto Fernández.
La disputa por el financiamiento de las rutas
El proyecto defendido por Figueroa establece un mecanismo mediante el cual las empresas adelantan recursos para ejecutar obras viales y recuperan posteriormente esos fondos a través de descuentos sobre las regalías que deben abonar a la Provincia.
La iniciativa obtuvo aprobación en general en la Legislatura neuquina, con 22 votos, y contempla intervenciones sobre 158 kilómetros de las rutas provinciales 7, 8 y 51.
Durante el debate, la diputada del Frente de Todos Lorena Parrilli cuestionó las condiciones del acuerdo. Entre sus objeciones, planteó reparos sobre el sistema de anticipos de regalías y el mecanismo previsto para que las compañías recuperen el dinero invertido.
La discusión dejó expuestas las diferencias entre el oficialismo provincial y el sector kirchnerista, en una controversia que excede el financiamiento de las obras y se inscribe en la disputa política por el rumbo de Neuquén.
El gobernador también llevó sus críticas al terreno histórico y apuntó contra el papel que desempeñó Parrilli durante el proceso de privatización de YPF en la década de 1990.
“¿Cuánto daño nos han hecho los pensamientos del parrillismo en la provincia de Neuquén?”, se preguntó Figueroa. Luego recordó el impacto que tuvo la pérdida de la actividad petrolera estatal en la Comarca Petrolera.
“Recordemos, cuando en Cutral Co nos quedamos sin una planta, cuando nos quedamos sin YPF, ¿quién fue el miembro informante?”, planteó.
La alusión se relaciona con la actuación de Oscar Parrilli, quien en 1992, cuando era diputado nacional, fue miembro informante del proyecto de privatización de YPF en el Congreso.
La transformación de la petrolera estatal tuvo profundas consecuencias económicas y sociales en Cutral Co y Plaza Huincul, dos localidades cuya historia quedó estrechamente vinculada con la actividad hidrocarburífera. Años después, la crisis derivada de la reconversión económica y la pérdida de empleos contribuyó al surgimiento de las puebladas de 1996 y 1997.
Figueroa también recurrió a su experiencia como intendente de Chos Malal para cuestionar la relación que, según afirmó, debían mantener los jefes comunales con el dirigente kirchnerista para conseguir obras públicas nacionales.
Durante esos años, Parrilli era una de las principales figuras del peronismo neuquino y ocupaba un lugar de relevancia en el gobierno nacional, donde se desempeñó como secretario general de la Presidencia durante las administraciones de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner.
“Cada vez que yo era intendente y que tenía que ir a Buenos Aires a pedir algo, todos los intendentes tenían que pasar por la oficina del señor Parrilli a rendirle pleitesía, porque si no, no llegaban las obras”, afirmó el mandatario.
En la misma línea, sostuvo que esa dinámica respondía a una actitud de rechazo hacia la provincia. “Y generalmente no llegaban las obras por ese resentimiento que tienen con la provincia de Neuquén”, agregó.
Finalmente, Figueroa cerró sus cuestionamientos con una frase que sintetizó su enfrentamiento con el sector kirchnerista: “Yo creo que el pensamiento parrillista es de resentimiento para con la provincia de Neuquén, porque nunca los han elegido”.
La interna del PJ neuquino suma tensión rumbo a 2027
Las declaraciones del gobernador se producen en un escenario de fuertes disputas dentro del peronismo neuquino, atravesado por conflictos en la conducción partidaria y por los movimientos de distintos espacios que comienzan a posicionarse de cara a las elecciones de 2027.
El parrillismo constituye uno de los principales sectores opositores a la gestión de Figueroa dentro del mapa político provincial. En la última interna partidaria, ese espacio se enfrentó a la lista encabezada por Juan Domingo “Chule” Linares.
En paralelo, diferentes dirigentes comenzaron a explorar alternativas políticas por fuera de las estructuras tradicionales. Esta semana, Linares compartió un encuentro con café con Carlos Quintriqueo, en el que conversaron sobre la posibilidad de construir una “tercera opción” en Neuquén.
En ese contexto, las críticas de Figueroa vuelven a poner en primer plano la disputa entre el oficialismo provincial y el kirchnerismo, mientras los distintos sectores buscan consolidar posiciones y definir su estrategia para los próximos comicios.
Fuente: Medios

