Un cohete de la compañía aeroespacial Blue Origin explotó durante la noche del jueves mientras realizaba una prueba estática de motores en la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral, en el estado de Florida, Estados Unidos.
El incidente involucró al vector de gran porte New Glenn y provocó una fuerte onda expansiva que se sintió en distintas localidades costeras cercanas, además de una intensa llamarada que iluminó el cielo durante varios segundos.

A través de un comunicado difundido en redes sociales, la empresa fundada por Jeff Bezos confirmó que la falla ocurrió durante un ensayo de encendido de propulsores del cohete. “Experimentamos una anomalía durante la prueba de encendido de hoy”, informó Blue Origin, que además señaló que se encuentra trabajando en peritajes técnicos para determinar el origen del desperfecto.
La compañía también aseguró que todo el personal operativo del Complejo de Lanzamiento 36 fue localizado y se encuentra fuera de peligro, por lo que descartaron personas heridas tras la explosión. En paralelo, autoridades locales de emergencia indicaron que el episodio no provocó fugas tóxicas ni representa riesgos ambientales para la población de la zona.
El propio Jeff Bezos se expresó públicamente luego del incidente. “Todo el personal está contabilizado y a salvo. Es demasiado pronto para conocer la causa raíz, pero ya estamos trabajando para encontrarla. Día muy duro, pero reconstruiremos lo que necesite ser reconstruido y volveremos a volar. Vale la pena”, sostuvo.
La explosión ocurrió cerca de las 21:00, hora local, y el estruendo se percibió con fuerza en áreas de Cabo Cañaveral y Cocoa Beach.
El New Glenn es uno de los proyectos espaciales más ambiciosos de Blue Origin y ya había presentado inconvenientes en abril pasado, cuando una falla en sus sistemas de propulsión impidió que un satélite alcanzara la órbita prevista.
El prototipo, que debutó en 2025 y acumulaba apenas tres vuelos, forma parte de los planes de la empresa para futuras misiones lunares bajo contratos logísticos con la NASA.
Antes del incidente, el cohete se preparaba para su cuarta misión espacial, prevista preliminarmente para el 4 de junio, con el objetivo de colocar en órbita 48 satélites de comunicación de la red Leo, perteneciente a Amazon, que busca competir con el sistema Starlink.
Fuente: Medios

