Los mercados internacionales operan con fuerte volatilidad este jueves tras una nueva escalada en el conflicto en Medio Oriente, que impulsó una suba significativa en los precios del petróleo y el gas a nivel global.
Las materias primas energéticas registraron un fuerte repunte luego de una serie de ataques a infraestructuras clave de producción y transporte. En este contexto, el crudo Brent volvió a superar los 110 dólares por barril, con una suba del 6,8%, mientras que el WTI avanzó un 3,3% y se acercó a los 100 dólares.
En lo que va de 2026, ambos indicadores acumulan incrementos superiores al 60%, impulsados por la incertidumbre en el suministro energético global, especialmente por las restricciones en el tránsito marítimo a través del estrecho de Ormuz, clave para el comercio de hidrocarburos.
El gas natural también mostró una fuerte suba: avanzó un 24% en la jornada y duplicó su valor desde el inicio del conflicto, alcanzando niveles cercanos a los 70 euros por megavatio hora en el mercado europeo.
La tensión se intensificó tras ataques cruzados a instalaciones energéticas. Por un lado, Israel bombardeó infraestructuras del yacimiento South Pars en Irán, uno de los más importantes del mundo. En respuesta, el régimen iraní lanzó misiles y drones contra instalaciones en países del Golfo, incluyendo la planta de gas natural licuado de Ras Laffan, en Qatar, considerada la mayor a nivel global.
Como consecuencia, el mercado energético enfrenta una reducción en la oferta, agravada por la interrupción del tránsito de buques de gas licuado en la zona, lo que impacta directamente en los precios.
En paralelo, las bolsas reaccionaron con caídas generalizadas. En Europa, los principales índices operaron en rojo, con bajas en París, Fráncfort, Milán y Londres. En Asia, también se registraron pérdidas en Tokio, Hong Kong y Seúl, reflejando el impacto global de la crisis energética.
Fuente: Medios

