El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, anunció una serie de cambios en su Gabinete que impactan en áreas sensibles como Salud, Economía y el sistema previsional, en lo que definió como una nueva etapa de gestión. Sin embargo, las modificaciones despiertan interrogantes sobre su alcance real.
Uno de los movimientos centrales es la designación de Sergio Wisky como nuevo secretario de Salud, en reemplazo de Denise Acosta. El desafío no es menor: deberá enfrentar un sistema sanitario con problemas estructurales, reclamos recurrentes y dificultades en la calidad de atención.
En paralelo, Miguel Arnaudo deja el Ministerio de Economía para asumir la presidencia del Instituto de Seguridad Social y Seguros (ISSyS), organismo clave que administra la obra social y el sistema previsional provincial. El enroque genera dudas, ya que se trata de un traslado interno más que de una renovación, en un área que también arrastra tensiones.
El Ministerio de Economía, en tanto, quedará a cargo de Gustavo Paz, quien tendrá la tarea de sostener el equilibrio fiscal en un contexto complejo, marcado por la necesidad de ordenar cuentas sin frenar la actividad económica.
Los cambios se completan con la llegada de Víctor Candia como subsecretario de Asuntos Municipales, en reemplazo de Genaro Pérez.
Desde el Gobierno, Torres defendió la decisión y aseguró que responde a una etapa de “consolidación de la gestión”. Sin embargo, el anuncio deja la sensación de un reacomodamiento más que de un giro profundo, en áreas donde los problemas vienen de larga data.
En especial, la situación en Salud y el funcionamiento del ISSyS aparecen como ejes críticos, donde los cambios de nombres no necesariamente garantizan soluciones inmediatas.
El desafío para la gestión será demostrar que estas modificaciones no se limitan a una reorganización interna, sino que logran traducirse en mejoras concretas para la población, en un contexto donde la demanda social sigue en aumento.

