La emergencia por los incendios forestales en la Patagonia ingresa en una nueva fase de combate y definición, con focos activos que mantienen en alerta a las autoridades, brigadistas y comunidades locales. A nueve días del inicio del fuego, los principales frentes se concentran en Puerto Patriada y el Parque Nacional Los Alerces, donde las llamas presentan un comportamiento extremo y obligan a mantener un despliegue operativo intensivo.
El último parte del Servicio Provincial de Manejo del Fuego (SPMF) confirmó que el incendio de Puerto Patriada continúa activo, con una superficie estimada de casi 12.000 hectáreas afectadas. Para enfrentar este foco, el operativo alcanzó su mayor despliegue hasta ahora, con unos 659 combatientes trabajando en la línea de fuego, incluyendo brigadistas provinciales, bomberos voluntarios y refuerzos de otras jurisdicciones.
Las cuadrillas enfrentan condiciones especialmente difíciles: terrenos escarpados que obligan a trasladar a los brigadistas en embarcaciones y luego a pie, y la necesidad de helitransporte para evacuar a personal al finalizar cada jornada en los sectores más complejos. Las tareas se centran en consolidar fajas cortafuegos y enfriar los puntos calientes del perímetro, apoyados por medios aéreos que operan según la intensidad del fuego.

Focos activos y medidas en terreno
- Puerto Patriada: el foco principal sigue activo, con trabajos coordinados para frenar su avance y proteger viviendas y servicios esenciales.
- Parque Nacional Los Alerces: el viento ha reactivado sectores del arroyo Braese y del brazo norte del lago Menéndez, donde las cuadrillas también operan en condiciones extremas.
- La Ruta Provincial 71 mantiene tramos con tránsito restringido por medidas de seguridad, debido a los equipos de emergencia y la presencia de humo que reduce la visibilidad en la zona.
Para las próximas horas se anticipa un aumento de la temperatura, con máximas que podrían llegar a los 27 °C, y vientos leves, condiciones que podrían complicar la visibilidad y la logística en los valles afectados por el humo.
La respuesta incluye la participación de brigadistas de distintas provincias; además se suman recursos aéreos y terrestres nacionales y la colaboración internacional de bomberos de Chile. Las autoridades asignaron puestos móviles de atención sanitaria para personal de combate y trabajan en ampliar la red de asistencia.
Situación social y ambiental
En localidades como Epuyén, donde se declaró el estado de catástrofe, la magnitud del desastre ya supera la mitad del ejido municipal, con viviendas y servicios esenciales dañados. Las autoridades mantienen el trabajo de evacuación preventiva cuando es necesario y refuerzan la comunicación con la población para garantizar seguridad y coordinación.
Fuente: Medios.

