El Gobierno nacional ya comenzó a delinear su estrategia para las elecciones presidenciales de 2027 y, en ese esquema, la provincia de Buenos Aires aparece como la principal pieza del tablero político. En la Casa Rosada sostienen que el gobernador Axel Kicillof avanzará con el desdoblamiento de los comicios bonaerenses respecto de la elección nacional y consideran que ese escenario podría terminar beneficiando al oficialismo.
En el entorno del presidente Javier Milei creen que una eventual victoria de La Libertad Avanza en el principal distrito del país serviría como impulso para la campaña presidencial y fortalecería las posibilidades de una reelección.

Según la interpretación que hacen en Balcarce 50, si el candidato libertario, entre los que aparece mencionado Diego Santilli, aunque la definición aún no está cerrada, logra imponerse en la provincia, ese resultado tendría un efecto político favorable sobre la elección nacional.
La lectura del Gobierno sobre la estrategia de Kicillof
En el oficialismo consideran que un eventual desdoblamiento de las elecciones respondería a necesidades internas del peronismo y, particularmente, del gobernador bonaerense.
Según esa mirada, Kicillof buscaría asegurar primero la continuidad política de los intendentes peronistas para luego contar con ese respaldo territorial en una eventual candidatura presidencial.

Al mismo tiempo, creen que adelantar la elección provincial le permitiría ganar autonomía en el armado de listas frente al sector que lideran Cristina Fernández de Kirchner y Máximo Kirchner, evitando que las candidaturas dependan exclusivamente del kirchnerismo.
Sin embargo, en la Casa Rosada sostienen que esa estrategia también implica riesgos para el mandatario bonaerense. Consideran que, una vez garantizadas sus propias elecciones locales, muchos intendentes priorizarán sus intereses y podrían no comprometerse del mismo modo con una eventual campaña presidencial de Kicillof.

El antecedente de 2015 que ilusiona al oficialismo
Dentro del Gobierno conviven distintas evaluaciones sobre el impacto que tendría una elección bonaerense desdoblada, aunque coinciden en que el escenario podría favorecer a Milei.
Un sector del oficialismo sostiene que el Presidente mantendrá su caudal electoral independientemente del calendario provincial.
Otros dirigentes trazan un paralelismo con las elecciones de 2015, cuando el triunfo de María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires fortaleció la candidatura presidencial de Mauricio Macri y contribuyó al desenlace del balotaje.

Las PASO, otro eje de la estrategia libertaria
En paralelo, la Casa Rosada mantiene su intención de eliminar o suspender las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), una iniciativa que, según entienden en el oficialismo, podría profundizar las diferencias internas del peronismo al dificultar un mecanismo ordenado para definir candidaturas.
En ese contexto, el Gobierno también sigue de cerca los movimientos de Cristina Kirchner y el posicionamiento político de Axel Kicillof, convencido de que la disputa por el liderazgo opositor será uno de los factores que marcarán el escenario electoral de 2027.

Mientras tanto, en el oficialismo consideran que la provincia de Buenos Aires volverá a ocupar un lugar central en la definición del mapa político nacional y creen que lo que ocurra allí podría influir de manera decisiva en la próxima elección presidencial.
Fuente: Medios

