El traspaso de las Rutas Nacionales 22 y 151 a la órbita de Río Negro continúa trabado por dos cuestiones principales: la existencia de contratos de obra todavía vigentes en cuatro tramos de la ampliación de la Ruta 22 y la intención del Gobierno provincial de implementar controles de peso para los camiones, una medida que genera reparos en Vialidad Nacional.
Desde la Provincia plantearon que la intención es avanzar de manera progresiva con la toma de posesión de las rutas, a medida que Nación cierre los contratos abiertos, mediante acuerdos con las empresas contratistas. El objetivo es que ese proceso no se extienda por más de 60 días.
La propuesta de Río Negro es firmar un acta marco de traspaso de ambas rutas y comenzar con aquellos sectores que no tienen contratos vigentes o que se encuentran liberados. Entre ellos aparecen los tramos Choele Choel-Río Colorado y Choele Choel-Chichinales, donde la Provincia podría comenzar a trabajar sin condicionamientos.
En cambio, según señalaron desde el Gobierno rionegrino, Nación pretende entregar un paquete cerrado, aun cuando queden cuestiones legales y contractuales pendientes de resolución.
Cómo está cada tramo de la Ruta 22
La ampliación de la Ruta 22 comenzó hace 18 años y fue dividida en seis tramos. Sin embargo, hasta el momento solo uno fue terminado por completo.
Tramo 1: Chichinales-Godoy
Es el único sector finalizado. Tiene una extensión aproximada de 22 kilómetros y fue construido como una autovía.
Tramo 2: Godoy-Cervantes
La traza fue transformada en autopista, con puentes elevados. El avance de la obra se encuentra entre el 90% y el 100%, aunque se detectaron signos de deterioro en la zona de los puentes elevados ubicada entre Mainqué y Cervantes. La obra estuvo a cargo de una UTE integrada por Vial Agro y CN Sapag.
Tramo 3: Cervantes-J. J. Gómez
La obra tuvo escaso avance y solo se realizaron movimientos en las banquinas. El desarrollo quedó condicionado en 2016 por un amparo judicial impulsado por la Municipalidad de General Roca, luego de una audiencia pública, debido a las características de los puentes elevados previstos para convertir el sector en autopista. La empresa encargada era Decavial.
Tramo 4: J. J. Gómez-Fernández Oro
Este sector no registró avances. La licitación había sido adjudicada a una UTE conformada por Marcalba, Construmex y Fontana Nicastro.
Tramo 5: Fernández Oro-Isla Jordán
Es uno de los sectores más avanzados, aunque también concentra actualmente uno de los principales problemas de circulación. La obra alcanzó aproximadamente un 80% de avance, pero quedó inconclusa en la zona de Puente 83, donde los trabajos a medio terminar y la circulación por calles colectoras deterioradas generan serias dificultades para el tránsito.
El sector estuvo particularmente complicado durante los últimos días debido a las fuertes lluvias. La obra está a cargo de una UTE integrada por CPC y CN Sapag.
En 2020, el entonces intendente de Cipolletti, Claudio Di Tella, había dispuesto la paralización de las obras debido a cuestionamientos relacionados con las características del puente elevado previsto en el cruce de la Ruta 22 con el acceso a Isla Jordán.
Tramo 6: Isla Jordán-Neuquén
Es el sector comprendido entre el acceso a Isla Jordán y el puente que comunica con la provincia de Neuquén. Actualmente no registra avances y tampoco cuenta con un proyecto de obra definido.
Puente 83, la prioridad para Río Negro
En caso de concretarse el traspaso, el Gobierno de Río Negro tiene previsto intervenir rápidamente en el sector de Puente 83, considerado actualmente uno de los puntos más complejos de la Ruta 22.

La Provincia considera que allí podría alcanzarse un acuerdo con la empresa contratista sin mayores inconvenientes, lo que permitiría avanzar con mayor rapidez en las obras necesarias.
Para financiar las intervenciones previstas, el Gobierno de Alberto Weretilneck gestiona un crédito de aproximadamente 60 millones de dólares ante Fonplata, destinado a obras de reparación y mantenimiento de las rutas 22 y 151.
La discusión por los controles de peso
La Provincia también pretende implementar controles de peso para los camiones que circulen por las rutas que pasen a su jurisdicción. El argumento del Gobierno rionegrino es que los controles permitirían evitar la circulación de vehículos con sobrecarga y, de esa manera, reducir el deterioro de las rutas en las que la Provincia prevé realizar una importante inversión.
Sin embargo, la propuesta generó reparos dentro de Vialidad Nacional y sumó un nuevo punto de tensión a las negociaciones por el traspaso. Representantes de Nación y Río Negro volverán a reunirse en los próximos días para intentar avanzar en el acuerdo.
La Provincia busca que la transferencia no implique recibir obras inconclusas y contratos abiertos sin resolver, mientras que Nación pretende avanzar con el traspaso de las rutas como un paquete integral.
El futuro de la Ruta 22 dependerá, en buena medida, de cómo se resuelvan esas diferencias y de la posibilidad de que Río Negro pueda comenzar a intervenir en los sectores más deteriorados.
Fuente: Medios

