El pliego de Lucila Crexell para la embajada en Canadá reabre la polémica en Neuquén

Su nominación como embajadora en Canadá ya ingresó a la Comisión de Acuerdos, pero en la provincia resurgen críticas por su voto en la Ley Bases.

La nominación de Lucila Crexell para representar a la Argentina en Canadá dio su primer paso formal en el Senado, tras ser girada a la Comisión de Acuerdos, donde se analizará su pliego antes de una eventual votación en el recinto.

El eje de las críticas no está en los requisitos del cargo, sino en la lectura política de su figura. En particular, su voto a favor de la restitución del Impuesto a las Ganancias durante el debate de la Ley Bases marcó un quiebre con parte de su electorado.

En una provincia donde el empleo petrolero y otros sectores de ingresos altos tienen un peso determinante, esa decisión fue interpretada como un golpe directo al bolsillo de los trabajadores.

El impacto político fue inmediato: Crexell comenzó a ser cuestionada por sectores que consideran que dejó de representar los intereses locales para alinearse con acuerdos impulsados desde el Gobierno nacional.

Con el paso del tiempo, ese cuestionamiento se combinó con otra sospecha más sensible: la posibilidad de que su respaldo a la Ley Bases haya estado vinculado a una negociación política cuyo resultado sería su designación diplomática. Aunque no hay confirmación oficial, esa versión circula con fuerza en el ámbito político neuquino.

En ese contexto, el tratamiento del pliego en el Senado se perfila lejos de ser un mero trámite institucional. Más allá de la evaluación formal, lo que también está en discusión es el mensaje político que implica promover a una dirigente cuya figura sigue siendo motivo de cuestionamientos en su provincia de origen.

Fuente: Medios

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