El Municipio descarta la Isla 132 pero ratifica el Neuquén Arena: buscan nueva ubicación tras la polémica

Tras los reclamos vecinales, la Municipalidad de Neuquén confirmó que el estadio no se construirá en la Isla 132, aunque aseguró que el proyecto sigue en pie y se realizará en otro sector.

Luego de la polémica generada por la decisión inicial de emplazar el Neuquén Arena en la Isla 132, la Municipalidad de Neuquén confirmó un cambio de rumbo: el proyecto continuará, pero en una nueva ubicación aún no definida. “El Neuquén Arena se va a hacer”, aseguraron desde el Ejecutivo local.

Durante una conferencia de prensa, la jefa de Gabinete municipal, María Pasqualini, explicó que la decisión responde a los reclamos de vecinos y distintos sectores de la ciudad. “Escuchamos la preocupación por el emplazamiento en la Isla 132 y por eso se decidió cambiar la ubicación”, señaló.

La funcionaria remarcó que ya existe una decisión política de relocalizar el centro de convenciones, aunque todavía no se definió el lugar exacto. En ese sentido, indicó que se analizan variables clave como accesos viales, disponibilidad de servicios y capacidad de estacionamiento, aspectos fundamentales para una obra de gran escala.

Pasqualini también destacó que los eventos masivos en la ciudad —como la Fiesta de la Confluencia, la Feria del Libro o Neuquén Emprende— suelen convocar a miles de personas, por lo que es necesario prever un espacio que evite colapsos y conflictos con los barrios cercanos.

En paralelo, la discusión llegó a la Legislatura provincial, donde el diputado Claudio Domínguez cuestionó a quienes rechazaron el proyecto en la Isla 132 y los acusó de ser “ambientalistas a conveniencia”. En su intervención, también apuntó contra decisiones urbanísticas tomadas durante la gestión del exintendente Horacio Quiroga.

Por su parte, el intendente Mariano Gaido ya había adelantado que el Neuquén Arena tendrá capacidad para unas 10 mil personas y que su construcción se realizará mediante un esquema de participación público-privada, sin afectar las arcas municipales.

Según explicó, el municipio aportará el terreno y otorgará la concesión por entre 25 y 30 años, mientras que la empresa adjudicataria asumirá el costo total de la obra. Uno de los requisitos centrales será el plazo de ejecución: el estadio deberá estar terminado en un año.

Aunque el diseño final dependerá de la firma ganadora de la licitación, el proyecto apunta a un espacio moderno y multifuncional, en línea con arenas de gran escala como el Movistar Arena de Buenos Aires.

Fuente: Medios

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