El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, confirmó que el Gobierno nacional analiza avanzar con un decreto para transferir a las provincias la operación y el mantenimiento de rutas nacionales, una medida que, en el caso rionegrino, incluiría tramos de las rutas 22 y 151.
Según explicó el mandatario, la norma podría publicarse en las próximas horas y marcaría el inicio de un proceso más amplio. “El decreto define la decisión nacional, pero después hay una serie de negociaciones técnicas y acuerdos que hay que trabajar”, señaló.
El planteo en análisis no implica un cambio de jurisdicción: las rutas seguirán siendo nacionales, pero las provincias asumirían su gestión por un período estimado de hasta 20 años, incluyendo tareas de mantenimiento, ejecución de obras y definición de mecanismos de financiamiento.
En este contexto, Weretilneck indicó que ya se encuentran trabajando equipos técnicos, legales e ingenieros tanto de Vialidad Rionegrina como del ámbito nacional, para avanzar en la definición de los detalles.
Tramos, contratos y obras en discusión
Uno de los principales puntos en negociación es la delimitación de los tramos que quedarían bajo responsabilidad provincial, así como la situación de los contratos vigentes con empresas.
El gobernador detalló que existen sectores donde ya hay obras comprometidas por Nación, lo que complejiza el proceso. Entre ellos mencionó áreas vinculadas a Cipolletti y los puentes, además de tramos en Allen, entre Roca y Cervantes, y la rotonda de Choele Choel.
“Estamos discutiendo qué tramo sería y qué pasa con los contratos que la Nación tiene con las empresas”, precisó.
Weretilneck también puso el foco en el estado actual de la infraestructura vial y señaló que se trata de una fproblemática que se arrastra desde hace años. “No es de ahora. No hubo solución con ningún gobierno nacional”, afirmó, en referencia a distintas gestiones.
En ese sentido, advirtió que el proceso requiere un análisis profundo: “Tiene un aspecto técnico muy delicado. Hay que evaluar el tránsito pesado, los tramos inconclusos y los diseños pendientes. Vamos a ser muy cuidadosos en no tomar decisiones apresuradas”.
El gran desafío: el financiamiento
Uno de los puntos centrales es cómo se financiarán las obras y el mantenimiento. El propio gobernador reconoció que la provincia no cuenta con recursos suficientes para afrontar este tipo de inversiones de manera autónoma.
“Con fondos propios no podemos encarar una obra como la Ruta 22”, admitió.
Frente a este escenario, se analizan distintas alternativas, como financiamiento internacional, créditos de organismos multilaterales o esquemas con participación privada, incluso la posibilidad de implementar sistemas de peaje.
No obstante, el mandatario evitó definiciones apresuradas: “Primero hay que determinar el nivel de inversión necesario. A partir de ahí vamos a saber de qué estamos hablando”.
Un proceso en construcción
La eventual transferencia de la gestión de rutas abre un escenario nuevo para la provincia, con desafíos técnicos, económicos y administrativos.
“Hay una decisión nacional de transferir las rutas, y nuestra decisión es aceptar el desafío”, concluyó Weretilneck, dejando en claro que el proceso recién comienza y que su alcance dependerá de los acuerdos que se logren en las próximas etapas.

