La Secretaría de Energía de la Nación oficializó este viernes el cambio de titularidad de las principales represas ubicadas sobre los ríos Limay y Neuquén, en una decisión que marca un hito en el proceso de reconcesión del sistema hidroeléctrico.
La medida, publicada en el Boletín Oficial, alcanza a los complejos Alicurá, El Chocón-Arroyito, Cerros Colorados y Piedra del Águila.
La resolución representa uno de los últimos pasos administrativos para la puesta en marcha de los nuevos contratos de concesión, luego del proceso de licitación nacional e internacional que definió a las empresas que operarán las centrales durante los próximos 30 años.
Las concesiones anteriores, otorgadas en la década del 90, habían sido prorrogadas durante más de dos años mientras avanzaban las negociaciones con las provincias de Neuquén y Río Negro, que plantearon demandas vinculadas a regalías, uso del agua y participación en la energía generada.
Las nuevas concesionarias
Con la resolución 75/2026, el Gobierno nacional autorizó el traspaso a las nuevas sociedades conformadas para cada central: El Chocón Hidroeléctrica Argentina S.A. (BML Inversora), Alicurá Hidroeléctrica Argentina S.A. y Cerros Colorados Hidroeléctrica Argentina S.A. (Edison Inversiones), y Piedra del Águila Hidroeléctrica Argentina S.A. (Central Puerto).
Además, instruyó a Cammesa a registrar los cambios y realizar las adecuaciones necesarias, incluyendo la eventual aplicación de cargos por sobrecostos o penalidades a las concesionarias.
Cómo fue el proceso
El traspaso se inscribe en un proceso iniciado tras la preadjudicación del concurso público que implicó la venta del 100% del capital accionario de las sociedades concesionarias.
El 27 de diciembre se concretó la transferencia de los complejos en un acto realizado en Cipolletti, con la participación de la secretaria de Energía, María Tettamanti, el gobernador Rolando Figueroa y su par rionegrino Alberto Weretilneck.
Días después, el 30 de diciembre, el ministro de Economía Luis Caputo firmó el decreto de adjudicación definitiva. Las empresas pagaron en conjunto más de 700 millones de dólares por las concesiones.
Obligaciones y control
Con el cambio de titularidad ya formalizado, las nuevas operadoras deberán garantizar condiciones de operación segura, eficiente y sostenible. Entre sus compromisos se incluye la ejecución de planes de modernización, la coordinación con las provincias y el cumplimiento de las normas de manejo de aguas.
También deberán sostener el financiamiento del Organismo Regional de Seguridad de Presas y ajustarse a las disposiciones de la Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas.
Fuente: Medios

