El boom de autos usados en la Patagonia tiene un motor clave: Vaca Muerta
Neuquén y Río Negro muestran un crecimiento sostenido en ventas por encima del promedio nacional, impulsado por la actividad energética y el mayor acceso al crédito.
Lucía Palma
El mercado de autos usados vive unmomento de fuerte expansión en la Argentina, impulsado por años de dificultades para acceder avehículos 0 km, alta inflación y escasez de unidades. En ese contexto, la compra de vehículos de segunda mano se consolidó como una alternativa para miles de consumidores. Sin embargo, en la Patagonia norteel fenómeno tiene un condimento adicional que explica su crecimiento por encima del promedio nacional.
En provincias como Neuquén y Río Negro, el dinamismo del sector está directamente vinculado al desarrollo de Vaca Muerta, que generó una demanda sostenida de movilidad en todos los segmentos.
Así lo explicó Alejandro Lupo, presidente de la Federación de Asociaciones y Cámaras del Comercio Automotor de la República Argentina (FACCARA), quien destacó el impacto estructural de la actividad hidrocarburífera en la región.
“Cuando uno mira las cifras de ventas de autos nuevos y usados de los últimos cinco años empieza a entender el impacto que tuvo, tiene y tendrá Vaca Muerta”, señaló.
Los números respaldan esa tendencia. En Río Negro, las transferencias de autos usados crecieron de 30.609 unidades en 2020 a 41.566 en 2025, mientras que en el primer trimestre de 2026 ya se registraron 9.888 operaciones. En Neuquén, el salto fue aún más pronunciado: de 31.291 transferencias en 2020 a 53.816 en 2025, con 12.223 unidades vendidas entre enero y marzo de este año.
También crecen los 0 km
El impulso no se limita a los usados. El mercado de vehículos nuevos también mostró una expansión sostenida. En Río Negro, los patentamientos pasaron de 5.270 unidades en 2020 a 10.823 en 2025, mientras que en Neuquén crecieron de 8.604 a 18.130 en el mismo período.
Para 2026, los datos del primer trimestre anticipan que la tendencia continúa, con 2.739 unidades patentadas en Río Negro y 4.523 en Neuquén.
“A veces no se dimensiona lo importante que fue Vaca Muerta en este desarrollo. Esa inversión de cientos de millones de dólares hizo que se necesitara de todo, incluido todo tipo de vehículos. Estaba todo por hacerse y fue un gran movilizador”, explicó Lupo.
Un salto clave entre 2024 y 2025
El crecimiento tuvo un punto de inflexión reciente. Entre 2024 y 2025 se registró una aceleración marcada en las ventas, especialmente en el segmento de usados.
En Río Negro, las transferencias pasaron de 36.285 a 41.566 unidades, mientras que en Neuquén crecieron de 43.305 a 53.816. Según Lupo, este salto no responde únicamente al desarrollo energético.
“Del 2024 al 2025 hubo un salto de entre 25 y 30% en autos nuevos, usados y motos. Hay que pensar si este cambio de gobierno y las nuevas reglas de juego favorecieron ciertas economías regionales”, analizó.
En ese sentido, el dirigente señaló que un dólar más competitivo impulsó actividades clave como la fruticultura, la pesca, la minería, el petróleo, el gas y el turismo. Destinos como San Carlos de Bariloche, San Martín de los Andes y el Camino de los Siete Lagos sostienen una demanda constante de vehículos.
Crédito y nuevas marcas, claves para sostener la tendencia
Otro factor determinante en el presente del sector es el regreso del financiamiento. La mayor competencia entre bancos y concesionarios mejoró las condiciones de acceso para los compradores.
“Hoy el Banco Nación está ofreciendo préstamos personales para autos nuevos o usados con una tasa nominal anual del 34%, una tasa bastante baja”, destacó Lupo.
Además, la llegada de marcas asiáticas, especialmente chinas, junto con planes de financiación directa desde las terminales, podría seguir impulsando el mercado durante 2026.
“Con la introducción de marcas chinas y financiaciones a 24 meses ofrecidas por terminales, el mercado también se va a movilizar”, sostuvo.
Un mercado con dinámica propia
Las proyecciones del primer trimestre refuerzan el optimismo. De mantenerse el ritmo actual, tanto Neuquén como Río Negro cerrarían el año con niveles elevados de comercialización.
En este escenario, el mercado automotor patagónico comienza a mostrar una dinámica propia, menos atada a los vaivenes nacionales y más vinculada al crecimiento productivo local. La combinación de inversión energética, crédito accesible, turismo activo y nuevas opciones comerciales está redefiniendo el sector.
Los datos son claros: en la Patagonia norte, el negocio automotor ya no solo acompaña la economía. Empieza a marcar su propio ritmo.