El fuerte impulso de Vaca Muerta volvió a tener un impacto directo en la economía de Neuquén. La calificadora Fitch Ratings mejoró la nota crediticia de la provincia, que pasó de CCC- a B-, un salto significativo que refleja una mayor solidez fiscal y mejores perspectivas de pago.
El cambio en la calificación está directamente relacionado con el crecimiento de la actividad en Vaca Muerta, donde la expansión del petróleo y el gas no convencional viene generando un aumento sostenido de las regalías hidrocarburíferas. Ese flujo de ingresos se convirtió en una de las principales fuentes de fortalecimiento de las cuentas públicas provinciales.
El fuerte impulso de Vaca Muerta volvió a tener un impacto directo en la economía de Neuquén. Fuente: (X)
Según el informe de Fitch, el desempeño fiscal de Neuquén mejoró gracias a un crecimiento real de sus recursos propios, lo que permitió reducir el riesgo asociado al endeudamiento. En ese marco, la provincia logró cubrir más de dos veces los vencimientos de deuda previstos para el período 2026-2027.
El desarrollo de Vaca Muerta aparece como el principal motor detrás de esta mejora. La mayor producción de petróleo y gas permitió sostener el nivel de ingresos incluso en un contexto internacional menos favorable para los precios del crudo durante 2025. Además, Neuquén logró alcanzar superávit fiscal y mantener equilibrada su caja jubilatoria. Asimismo, la administración provincial no recurrió a financiamiento de corto plazo en los últimos años.
En paralelo, la provincia quedó en condiciones de acceder a hasta 500 millones de dólares en financiamiento, que podrían destinarse tanto a infraestructura como a la refinanciación de pasivos. Este punto abre una nueva etapa para el desarrollo de obras vinculadas al crecimiento de la actividad energética y al propio dinamismo que genera Vaca Muerta.
Sin embargo, el informe también advierte que la economía neuquina mantiene una fuerte dependencia del sector hidrocarburífero, lo que la expone a los cambios en los precios internacionales del petróleo y el gas. A esto se suma que gran parte de la deuda provincial está nominada en moneda extranjera, lo que implica riesgos ante variaciones del tipo de cambio.
Pese a esas alertas, la mejora en la calificación fue interpretada como una señal positiva para el mercado. La provincia se posiciona ahora con mayor previsibilidad y mejores condiciones para atraer inversiones, en un contexto donde el desarrollo energético sigue siendo clave.
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