El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su administración se encuentra en la etapa final de negociaciones para alcanzar un acuerdo con Irán, en un proceso diplomático que incluiría la reapertura del estrecho de Ormuz y avances sobre el programa nuclear iraní.
El mandatario realizó el anuncio a través de un mensaje publicado en la red social Truth Social, donde afirmó que “se están debatiendo los detalles finales” de un entendimiento que podría ser oficializado en los próximos días.
“Se ha negociado un acuerdo, pendiente de su finalización, entre los Estados Unidos de América, la República Islámica de Irán y los demás países mencionados”, sostuvo Trump, quien destacó además que el pacto contempla la apertura del estratégico corredor marítimo.

Las negociaciones se desarrollaron durante las últimas semanas con participación de varios actores regionales, entre ellos Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Pakistán, Turquía, Egipto, Jordania y Baréin.
Según trascendió, las conversaciones se intensificaron en los últimos días al punto de que Trump modificó parte de su agenda oficial para permanecer en la Casa Blanca durante una etapa considerada clave para el cierre del acuerdo.

Desde el Gobierno estadounidense, el secretario de Estado Marco Rubio también confirmó avances en las tratativas. Durante una visita a Nueva Delhi, el funcionario afirmó que existe una “chance” concreta de que el entendimiento sea anunciado próximamente y dijo esperar “buenas noticias”.
El eje central de la negociación gira en torno al programa nuclear iraní y a las condiciones para garantizar la libre navegación en el estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica por donde circula una parte importante del petróleo mundial.

Washington insiste en que Irán suspenda el enriquecimiento de uranio como condición indispensable para avanzar en el acuerdo, mientras que Teherán busca alivios sobre restricciones y garantías respecto al control de la zona.
En paralelo, el régimen iraní confirmó que las conversaciones ingresaron en una fase decisiva para definir un acuerdo marco compuesto por 14 puntos. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, explicó que el objetivo inmediato es avanzar hacia un memorando de entendimiento, aunque admitió que todavía persisten diferencias relevantes entre ambas partes.

La situación del estrecho de Ormuz aparece como uno de los temas más sensibles del diálogo. Mientras Estados Unidos y sus aliados reclaman garantizar la libre navegación, las autoridades iraníes sostienen que cualquier esquema de control debe quedar en manos de los países ribereños y rechazan una eventual intervención estadounidense.
En ese contexto, el ministro de Relaciones Exteriores de Qatar, Mohamed bin Abdulrahman, calificó la libertad de navegación en la región como “un principio fundamental e innegociable” y advirtió que mantener restricciones agravaría la crisis regional.

Al mismo tiempo, desde Teherán surgieron mensajes de cautela. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, afirmó que el país reforzó su capacidad militar durante el alto el fuego y aseguró que responderán con dureza ante cualquier escalada del conflicto.
Uno de los actores que tuvo un rol destacado en las gestiones fue Pakistán. El jefe del Ejército pakistaní, general Asim Munir, viajó a Teherán para facilitar el acercamiento entre las partes y, según autoridades iraníes, su mediación ayudó a reducir diferencias.

La expectativa internacional se concentra ahora en un eventual anuncio oficial que podría marcar un cambio significativo en la situación geopolítica de Oriente Medio y tener impacto directo sobre la estabilidad energética global.
Fuente: Medios

