Cada 13 de febrero se conmemora el Día Mundial del Preservativo, una iniciativa impulsada por la AIDS Healthcare Foundation desde 2012, que se celebra en la víspera de San Valentín con el objetivo de promover relaciones sexuales responsables y seguras.
En este marco, el ministerio de Salud de la Provincia del Neuquén recordó que el preservativo —también conocido como forro, profiláctico o condón— es una de las formas más efectivas para evitar embarazos no planificados y el único método que previene el contagio de infecciones de transmisión sexual (ITS). Por eso, se recomienda su uso en todas las relaciones sexuales.
Como método anticonceptivo de barrera, impide el contacto directo entre las secreciones vaginales y el semen. Es gratuito en todos los establecimientos de salud de la provincia y no requiere receta médica.
Utilizado de manera correcta y desde el inicio hasta el final de cada relación sexual, el preservativo alcanza una efectividad del 98% en la prevención de embarazos no deseados y protege frente a ITS como el VIH-SIDA, sífilis, virus del papiloma humano, herpes, clamidiasis y gonorrea, entre otras.
En Neuquén, la compra y distribución de preservativos se sostiene con fondos provinciales y, este año, se reactivó además el envío de preservativos masculinos por parte del gobierno nacional. Se recibieron 22.000 unidades y la Provincia adquirió otras 42.000, garantizando stock en el depósito central para su distribución en todas las regiones sanitarias.
Qué método elegir
Todas las personas sexualmente activas tienen derecho a elegir el método de barrera que mejor se adapte a sus necesidades, para vivir su sexualidad de forma plena, prevenir embarazos no intencionales y reducir el riesgo de ITS.
Entre los métodos de barrera se encuentran el preservativo masculino y femenino, el diafragma, los capuchones cervicales y las esponjas anticonceptivas.
El preservativo masculino es una funda fina, elástica y lubricada de látex que debe colocarse sobre el pene erecto antes del inicio de la relación sexual y utilizarse hasta el final. Para colocarlo correctamente, se recomienda apretar la punta para eliminar el aire y desenrollarlo hasta la base. Luego de la eyaculación, debe retirarse mientras el pene aún está erecto, hacerle un nudo y descartarlo en el tacho de basura.
El preservativo femenino es un tubo de poliuretano suave con un extremo cerrado y anillos en ambos extremos. El anillo interno se inserta profundamente en la vagina, cubriendo el cuello uterino, mientras que el externo queda por fuera de la abertura vaginal.
En caso de rotura del preservativo, se recomienda acudir al centro de salud más cercano dentro de las 12 horas posteriores a la situación de riesgo. Allí, un profesional evaluará la necesidad de indicar profilaxis post exposición para prevenir el VIH y anticoncepción hormonal de emergencia.
Fuente: Medios

