En el marco del Día Mundial del Parkinson, especialistas advierten que cerca de 100 mil personas viven con Enfermedad de Parkinson en Argentina, una patología crónica y progresiva que afecta el movimiento y la autonomía.
El Parkinson se produce por la pérdida de neuronas que generan dopamina, una sustancia clave para el control motor. Sus síntomas suelen aparecer de forma gradual y pueden comenzar con un temblor leve en una mano, un pie o la mandíbula. Con el avance de la enfermedad, se suman rigidez, lentitud en los movimientos y problemas de equilibrio, lo que incrementa el riesgo de caídas.

La médica Valeria El Haj explicó que, además de los síntomas motores, también pueden presentarse alteraciones del sueño y del estado de ánimo. “En etapas iniciales, los síntomas suelen responder bien al tratamiento, pero con el tiempo pueden aparecer fluctuaciones en la respuesta a la medicación”, señaló.
En este contexto, la actividad física se consolida como una herramienta terapéutica fundamental. El ejercicio regular no solo mejora la movilidad, la fuerza y el equilibrio, sino que también impacta positivamente en el bienestar emocional y la calidad del sueño. Los especialistas recomiendan rutinas que combinen ejercicios aeróbicos, de fuerza y de equilibrio, adaptadas a cada persona y realizadas en los momentos de mayor efecto de la medicación.

El abordaje integral incluye también el acompañamiento del entorno. El apoyo familiar, la adaptación del hogar y la contención emocional son factores clave para mejorar la adherencia al tratamiento y sostener la independencia por más tiempo.

En paralelo, organizaciones como Parkinson Argentina trabajan para facilitar el acceso a la información y promover la investigación. Su presidenta, Lucia Wang, destacó la importancia de visibilizar la enfermedad en personas jóvenes: “Existe el estereotipo de que solo afecta a adultos mayores, pero también puede presentarse en edades tempranas”.

Wang, diagnosticada a los 33 años, impulsa iniciativas para mejorar el acceso a estudios y recursos en el país. Entre ellas, la posibilidad de participar en investigaciones genéticas de forma gratuita, ya que entre un 10% y un 15% de los casos presentan un componente hereditario.

Los especialistas coinciden en que el acceso a la información, el tratamiento adecuado y el acompañamiento continuo son claves para transitar la enfermedad con mayor bienestar y autonomía.
Fuente: Medios

