El Senado aprobó la reforma de modernización laboral por 42 votos a favor y 30 en contra, y el proyecto será tratado ahora en la Cámara de Diputados. En ese marco, la senadora neuquina Julieta Corroza explicó cómo definió su postura: dio su apoyo en términos generales, pero marcó límites en puntos que consideró críticos.
Según expresó, su voto afirmativo no estuvo dirigido al Gobierno nacional sino a una demanda que, entiende, existe en la provincia. Planteó que interpretó el acompañamiento como un gesto hacia neuquinos que consideran necesaria una actualización del régimen laboral, aunque aclaró que lo hizo con observaciones y reservas.
Desde que asumió en la Cámara alta, aseguró que su metodología se basa en el diálogo amplio. Remarcó que conversa con todos los sectores antes de tomar posición y que su prioridad es analizar cada tema con la mayor cantidad de información posible, ya que —sostuvo— cada decisión impacta directamente en la provincia que representa.
También relativizó la etiqueta de “dialoguista”. Señaló que, más allá de las categorías políticas, su obligación es escuchar todas las miradas involucradas en un debate y evaluar las distintas posiciones antes de votar.
Corroza sostuvo que el esquema laboral vigente quedó desactualizado frente a los cambios económicos y sociales de las últimas décadas. Sin embargo, cuestionó que la votación se haya realizado por títulos completos y no artículo por artículo, ya que —indicó— eso limitó la posibilidad de introducir modificaciones puntuales.
En el capítulo que modificaba aspectos centrales de la Ley de Contrato de Trabajo, eligió abstenerse. Allí se incluían temas como el banco de horas y cambios en componentes salariales, cuestiones que describió como delicadas y que requerían mayor análisis.
En tanto, rechazó los apartados vinculados al derecho a huelga, asambleas, convenios colectivos y aportes sindicales. Explicó que su postura estuvo atravesada por reuniones previas con distintos representantes gremiales de la provincia, quienes le plantearon objeciones concretas sobre esos artículos.
Otro de los puntos en los que votó negativamente fue la derogación del estatuto del periodista. Contó que mantuvo conversaciones con profesionales del sector y que intentó impulsar una modificación para establecer un período de transición que permitiera adecuar convenios y marcos regulatorios. Al no prosperar esos cambios, decidió no acompañar ese artículo.
La senadora enfatizó que su función no consiste en votar según sus convicciones individuales, sino en función de la representación institucional que ejerce. Señaló que, en ocasiones, esa responsabilidad puede entrar en tensión con opiniones personales, pero que su deber es priorizar el interés colectivo de Neuquén.
En esa línea, reafirmó que no acompañaría medidas que perjudiquen a los trabajadores de la provincia y que cada decisión es evaluada bajo ese criterio.
Corroza también enmarcó su voto en la estrategia política que lidera el gobernador Rolando Figueroa. Consideró que es el mandatario quien tiene una visión integral de las necesidades provinciales y quien encabeza las negociaciones con el Gobierno nacional.
Recordó que para acceder a financiamiento internacional, como créditos de la CAF o el BID, Neuquén necesita el aval de Nación, lo que obliga a mantener canales de diálogo abiertos. No obstante, aclaró que eso no implica respaldar todas las propuestas sin objeciones.
Según indicó, el acompañamiento a determinadas iniciativas nacionales responde a compromisos concretos que puedan traducirse en beneficios para la provincia.
La legisladora destacó el desarrollo de Vaca Muerta como resultado de un trabajo coordinado entre trabajadores, empresas y un Estado que generó reglas claras para fomentar la inversión. Remarcó que ese esquema permitió transformar recursos en divisas y empleo.
Subrayó además el peso de la provincia en la economía nacional, al aportar el 4,4% del PBI, y defendió las políticas que priorizan la contratación de mano de obra neuquina junto con la estabilidad fiscal para las empresas.
También atribuyó el crecimiento del empleo registrado en la provincia a decisiones de política pública sostenidas, en un contexto nacional complejo.
Corroza sintetizó su postura señalando que, aunque en el Senado cada legislador vale un voto, ella asume esa representación como si encarnara la voz de miles de neuquinos.
El proyecto continuará su recorrido en Diputados, donde —anticipó— seguirá de cerca el debate y trasladará el análisis realizado a la diputada neuquina. Mientras tanto, sostuvo que su línea será acompañar las reformas que considere necesarias, marcar diferencias cuando advierta riesgos y sostener que su prioridad es la provincia.
Fuente: Medios

