La movilización se realizará este viernes 24 de abril a partir de las 11, con concentración en el monumento a la Madre y recorrido hasta el monumento al General San Martín. A las 12 está previsto un contacto con la prensa.

La convocatoria comenzó a difundirse en redes sociales y busca acompañamiento de la comunidad y los medios. Catalina fue embestida el 19 de noviembre por una mujer policía que conducía un móvil a alta velocidad y sin sirenas ni luces. Desde entonces, su estado de salud es delicado.
Actualmente, la niña permanece internada en el Hospital Fleni, en Buenos Aires. Según detalló su mamá, Paola Marifil, Catalina está consciente y responde a estímulos, pero no puede moverse del cuello hacia abajo ni hablar debido a la grave lesión medular que sufrió.
“Respondió a las estimulaciones. Está en la lucha para recuperar su voz”, explicó en diálogo con medios locales. La niña tiene traqueotomía y botón gástrico, y utiliza asistencia respiratoria durante la noche.
A pesar de algunos avances que generaron esperanza en la familia, la situación sigue siendo crítica. “Necesitamos fuerzas hasta para poder hablar. Y Cata no las tiene”, expresó su madre.
En paralelo, crece la preocupación por el desarrollo de la causa judicial. La agente Camila Rocío Esperanza fue imputada por las lesiones, y la investigación tiene plazo hasta junio. Sin embargo, la defensa solicitó la nulidad del proceso a cambio de tareas comunitarias y antecedentes por tres años, lo que generó alarma en el entorno de la niña.
La audiencia en la que se iba a tratar ese planteo fue suspendida y aún no tiene nueva fecha, lo que motivó la organización de la caminata.

De acuerdo con la acusación fiscal, el hecho ocurrió en la intersección de Reconquista y Güemes, cuando la policía conducía una camioneta Volkswagen Amarok a una velocidad mínima estimada de 72,82 km/h en una zona donde el máximo permitido es de 30 km/h, sin utilizar sirenas ni balizas.
En ese contexto, perdió el control del vehículo e impactó contra dos bicicletas en las que circulaban dos niñas. Catalina fue embestida, mientras que la otra logró evitar el choque. La víctima fue trasladada de urgencia y luego derivada al hospital Castro Rendón, con politraumatismos.
En medio del dolor, la madre de Catalina expresó una postura compleja respecto a la conductora. “No quiero destruirla, pero fue negligencia. La decisión fue manejar a esa velocidad”, afirmó.
También recordó una situación que la marcó: tras el accidente, la policía le pidió que le disparara con su arma reglamentaria. “Si yo hubiese hecho eso, hoy no estaría cuidando a mi hija. Habría dos familias pidiendo justicia”, reflexionó.
La caminata fue impulsada por allegados y vecinos, y busca mantener el caso visible. “Yo estoy al lado de mi hija, pero necesito que estén todos ahí”, pidió Paola.
La convocatoria es abierta a toda la comunidad, que podrá asistir con globos rosados, carteles y pancartas para acompañar el reclamo de justicia y generar conciencia para que un hecho así no vuelva a repetirse.
Fuente: Medios

