La tensión en Medio Oriente volvió a escalar tras las declaraciones del gobierno iraní, que desmintió la existencia de negociaciones con Estados Unidos para detener el conflicto. Las autoridades de Teherán acusaron a la administración de Donald Trump de difundir información engañosa con el objetivo de manipular los mercados financieros y el precio del petróleo.
El presidente del Parlamento iraní, Mohamed Baqer Qalibaf, aseguró a través de sus redes sociales que no hubo ninguna negociación con Washington y denunció el uso de datos falsos para favorecer la estrategia estadounidense. Por su parte, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Ismail Baqaei, reconoció la llegada de mensajes indirectos de gobiernos aliados, pero ratificó la postura inflexible del régimen.
2/ No negotiations have been held with the US, and fakenews is used to manipulate the financial and oil markets and escape the quagmire in which the US and Israel are trapped.
— محمدباقر قالیباف | MB Ghalibaf (@mb_ghalibaf) March 23, 2026
En paralelo, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, confirmó haber hablado con Trump y señaló que, según el mandatario estadounidense, los logros militares conjuntos podrían traducirse en un acuerdo que proteja los intereses de Israel. Aun así, reiteró que los ataques en Irán y Líbano continuarán.

Los dichos de Trump, que habían generado expectativas de acercamiento, señalaban conversaciones “muy sólidas” con Irán, incluyendo exigencias sobre el armamento nuclear y la garantía de libre tránsito por el estrecho de Ormuz. Además, el presidente estadounidense anunció la prórroga de su ultimátum por cinco días, advirtiendo que, de no cumplirse, se podrían atacar centrales eléctricas iraníes.
Teherán, sin embargo, reafirma su negativa a negociar en medio de la ofensiva de las últimas semanas y destaca el respaldo unánime de todas sus instituciones al líder supremo.

Fuente: Medios

