Israel confirmó este viernes ataques “a gran escala” sobre Teherán, la capital de Irán, en lo que marca una nueva escalada del conflicto en Medio Oriente. La ofensiva se produjo tras reportes de explosiones en la zona oeste de la ciudad y afectó instalaciones vinculadas al gobierno iraní.
Previo a los bombardeos, el ejército israelí detectó el lanzamiento de misiles iraníes hacia su territorio, lo que activó alertas aéreas en distintas regiones del país. En Tel Aviv, se registraron explosiones que no causaron víctimas, y horas más tarde se permitió a la población abandonar los refugios.

En paralelo, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, mantuvo un contacto telefónico con su par iraní, Masoud Pezeshkian, en el que reiteró el respaldo de Moscú a Teherán y pidió un cese inmediato de las hostilidades. Durante la conversación, Putin expresó condolencias por la muerte del líder supremo iraní Ali Khamenei y miembros de su familia, ocurrida durante los primeros ataques del conflicto.

Funcionarios de inteligencia estadounidense indicaron que Rusia habría compartido información con Irán que podría facilitar ataques contra activos militares de Estados Unidos en la región, aunque no hay evidencia de instrucciones directas sobre cómo utilizarla. La posible implicación indirecta de Moscú podría ampliar aún más el alcance internacional del conflicto.

Desde Teherán, Pezeshkian agradeció el respaldo ruso y reafirmó la defensa de la soberanía e independencia del país frente a ataques externos, mientras que Moscú confirmó que los canales diplomáticos con Irán permanecerán abiertos.
Fuente: Medios

