El norte neuquino atraviesa un proceso de cambio que empieza a redefinir su lugar dentro del mapa turístico provincial. Lo que durante años fue visto como un destino remoto hoy se proyecta con nuevas obras, servicios y experiencias que apuntan a posicionarlo como uno de los próximos grandes atractivos de la región.
En ese marco, el Área Natural Protegida Los Bolillos será escenario este fin de semana del trekking “Camino a las Estrellas”, una propuesta impulsada por la Comisión de Fomento de Varvarco que combina caminata interpretativa de baja dificultad, intervenciones teatralizadas y relatos de la historia regional.
El recorrido transita entre formaciones rocosas imponentes que parecen esculturas naturales y recrea episodios del pasado: antiguas viviendas, la captura de una cautiva, historias vinculadas a los hermanos Pincheira, el cementerio de la peste amarilla y el Arco del Amor. Aquí, el paisaje no funciona como simple telón de fondo: es parte central de la experiencia.
Cuando cae la tarde, la propuesta suma una dimensión astronómica. Con telescopios de alta gama y filtros especiales se realizará observación solar y lunar acompañada de divulgación científica. Más avanzada la noche, los asistentes podrán identificar planetas como Júpiter y Saturno, reconocer estrellas como Sirius y Canopus y ubicar constelaciones emblemáticas del hemisferio sur, entre ellas la Cruz del Sur y Orión, en un cielo limpio que se convierte en uno de los principales atractivos.
Ruta 43: la obra que cambia el mapa
El impulso turístico encuentra un respaldo decisivo en la pavimentación de la Ruta Provincial 43, en el tramo que une Las Ovejas con Varvarco. La obra, ejecutada por la empresa José Chediack S.A.I.C.A., contempla 18,2 kilómetros de asfalto con una calzada de 6,70 metros de ancho, concreto asfáltico de alta resistencia y muros de contención preparados para soportar las condiciones climáticas cordilleranas. La inversión supera los 16.000 millones de pesos y cuenta con financiamiento del Banco de Desarrollo de América Latina.
Para el intendente Ulises Herrera, esta intervención marcará un antes y un después. Sostiene que, aun con el ripio, el visitante ya elige el norte neuquino, por lo que una vez concluido el asfalto se espera un crecimiento significativo en el flujo turístico y nuevas oportunidades para la comunidad.
Más servicios y mayor capacidad
La transformación también alcanza a la infraestructura urbana. Uno de los principales obstáculos para los viajeros —la falta de combustible, ya que la última estación se encuentra en Chos Malal a más de 130 kilómetros— será superado con la instalación de una estación de servicio de bandera propia, que aportará mayor autonomía y seguridad.
En paralelo, la capacidad de alojamiento se triplicó en apenas dos años: de unas 40 camas disponibles se pasó a más de 120 plazas habilitadas. La hostería provincial encabeza una oferta que ya registra ocupación plena en temporada alta.
El municipio además impulsa la creación de un Centro de Interpretación dedicado a Los Bolillos, con el objetivo de jerarquizar el patrimonio arqueológico e histórico del área y ofrecer un marco cultural que complemente el atractivo natural.
Con nuevas rutas, más servicios y propuestas innovadoras como el astroturismo, Varvarco busca dejar atrás la imagen de “final del camino” para convertirse en puerta de entrada a una experiencia andina que combina naturaleza, historia e identidad.
Fuente: Medios

