La realización de la feria itinerante La Saladita este fin de semana en Allen desató una fuerte polémica entre los comerciantes de la ciudad, quienes manifestaron su preocupación por el impacto que podría tener sobre las ventas del sector y cuestionaron la autorización otorgada por el Municipio para su instalación.
La feria de indumentaria tiene previsto desarrollarse durante tres jornadas consecutivas y ofrecer productos a precios promocionales, una situación que generó malestar entre propietarios de locales comerciales que aseguran competir en condiciones desiguales.
Desde distintos sectores comerciales advirtieron que la llegada de la feria podría afectar directamente la actividad de los negocios establecidos en la ciudad, especialmente en un contexto económico complejo para el sector.
Los comerciantes sostienen que los locales formales afrontan costos permanentes vinculados al pago de impuestos, servicios, alquileres, habilitaciones y salarios, mientras que este tipo de eventos temporales operan bajo una dinámica diferente.
Según plantean, la realización de la feria podría traducirse en una disminución de las ventas y afectar la rentabilidad de numerosos emprendimientos locales.
El reclamo de la Cámara de Comercio
La presidenta de la Cámara de Comercio de Allen, Gabriela Cheuqueta, expresó su rechazo a la iniciativa y señaló que resulta necesario proteger a los comercios que desarrollan su actividad de manera permanente en la ciudad.
La dirigente remarcó que el sector comercial local sostiene puestos de trabajo, realiza inversiones y cumple con las obligaciones tributarias y normativas vigentes, contribuyendo al movimiento económico de la localidad.
En ese marco, cuestionó que la feria se presente como parte de un evento comercial y consideró que se trata de una modalidad que genera competencia con los negocios establecidos.
La polémica también alcanzó al ámbito político. Desde la Cámara de Comercio responsabilizaron al intendente Marcelo Román por la autorización otorgada para el desarrollo de la feria.
Cheuqueta sostuvo que la decisión municipal tendrá consecuencias sobre la actividad económica local y aseguró que el sector comercial será uno de los principales afectados por la realización del evento.
Un debate abierto en la comunidad
La llegada de La Saladita abrió una discusión que trasciende al sector comercial y ya genera opiniones divididas entre los vecinos.
Mientras algunos destacan la posibilidad de acceder a productos a precios más accesibles en un contexto de pérdida de poder adquisitivo, otros consideran que este tipo de ferias pueden perjudicar a los comerciantes que mantienen sus negocios abiertos durante todo el año.
Hasta el momento, el Municipio no emitió una respuesta oficial respecto a los cuestionamientos planteados por la Cámara de Comercio. Sin embargo, la controversia continúa creciendo y reabre el debate sobre las condiciones de competencia, el comercio informal y el respaldo a la actividad económica local.
Fuente: Medios.

