El basural a cielo abierto de Cipolletti sigue siendo una de las mayores preocupaciones de la comunidad. Cada vez que hay viento, los incendios se reavivan y el humo tóxico llega a distintos sectores de la ciudad, generando riesgos para la salud y poniendo en peligro a las viviendas cercanas. En más de una ocasión, las llamas alcanzaron casas y provocaron pérdidas totales.
En diálogo con medios locales, el secretario de Gobierno, Julio Dijkstra, detalló los avances y proyectos encarados por la gestión del intendente Rodrigo Buteler, entre ellos las acciones sobre el basural.
El funcionario explicó que, para reducir los incendios provocados por la acumulación de gases en los sedimentos, la Municipalidad adquirió una retroexcavadora de gran porte que permitirá mover las capas de residuos. El verano pasado habían trabajado con una máquina alquilada, lo que contribuyó a disminuir la cantidad de focos. Ahora, con un equipo propio, esperan evitar que se repitan estos episodios. “No debería haber incendios, salvo que alguien los provoque”, afirmó.
Dijkstra destacó además que el predio cuenta con controles de ingreso y egreso, clasificación de materiales (orgánicos, relleno y basura domiciliaria) y la presencia de recicladores empadronados. “Antes era un caos; hoy hay normas de conducta, penalidades y un orden que antes no existía”, señaló.
También remarcó que la ciudad fortaleció su flota: “La recolección es propia, tenemos camiones nuevos y se sumó un vehículo más chico para acceder a sectores donde los grandes no podían entrar”.
Si bien el basural continúa siendo a cielo abierto, el Municipio ya trabaja en su futura eliminación. Para ello articulan con el Girsu, la Provincia y la Agencia Francesa de Desarrollo, que aporta financiamiento. Representantes franceses han visitado el predio en tres oportunidades para avanzar en el proyecto.
Fuente: Medios

