Tras la función de Royal Gauchos, Christian Sancho conversó con medios y habló sin filtros sobre su vida profesional y sentimental junto a su esposa, Celeste Muriega. Además, dejó abierta la posibilidad de que el show llegue a su fin para él debido a otros compromisos laborales.
“Trabajar con Celes me da felicidad plena. He tenido grandes compañeros, pero con ella hay un plus: una cuota de amor arriba del escenario que es gloriosa”, contó Sancho, destacando cómo el espectáculo les permite conectarse en un show familiar, en el mismo lugar donde comenzó su historia de amor.

Al ser consultado sobre cómo preservan la intimidad en medio de giras, teatro, streaming y redes sociales, bromeó: “No hay intimidad. Para que esperes un hijo, hay que llamar a la cigüeña a París”, refiriéndose al proyecto de ser padres en un futuro.
El actor también aclaró que trabajar en pareja no resulta agotador: “Tenemos intimidad cuando queremos y podemos. Para nosotros, trabajar es un privilegio, no una obligación aburrida. Compartir escenario, viajes y comidas es un lujo. Todo depende del respeto y del amor que había en la primera mirada”, afirmó.

Durante la función, Sancho sorprendió al público al mencionar que podría haber sido su última presentación. A pesar de haber atravesado un cuadro de agotamiento físico y emocional que lo llevó a internación en septiembre pasado, aseguró que esa no es la causa de su posible retiro: “La hice como si fuera la última porque nunca se sabe. Tengo otras obligaciones, como la obra Una clase especial en Mar del Plata, que probablemente inicie una gira”. Reconoció que, aunque desea continuar, “es probable que esta haya sido una de las últimas funciones”.
Finalmente, Sancho reflexionó sobre la experiencia artística de Royal Gauchos: “Cuando uno forma parte de un espectáculo con esta magnitud escenográfica y tanto talento, lo vive con otra intensidad. Ojalá no haya sido una despedida definitiva, pero la disfruté al máximo”.

Fuente: Medios

