Choque fatal en Viedma: piden prisión efectiva para el conductor que manejaba alcoholizado
La Fiscalía solicitó 3 años y 6 meses de cárcel y la querella pidió 4. La defensa reclamó una pena condicional. El fallo se conocerá la próxima semana.
lucas
El caso del choque fatal ocurrido en la Ruta 1 sumó este jueves un nuevo capítulo clave: en el cierre del juicio de cesura, la Fiscalía pidió que el conductor acusado —que manejaba alcoholizado— sea condenado a 3 años y 6 meses de prisión efectiva. La querella fue más allá y solicitó 4 años de cárcel, además de una inhabilitación para conducir y una indemnización económica.
El hecho, que conmocionó a Viedma, ocurrió el 11 de agosto de 2024, cuando el imputado invadió el carril contrario y chocó de frente contra el vehículo en el que viajaba Luis Alan, quien murió en el acto. Su hija, que lo acompañaba, resultó con lesiones físicas y secuelas psicológicas.
Meses atrás, el acusado reconoció su responsabilidad penal por homicidio culposo agravado, al comprobarse que conducía con un nivel de alcoholemia superior a 1 gramo por litro de sangre.
“No fue un accidente”
Durante su alegato, la Fiscalía fue contundente: sostuvo que la única respuesta posible es una condena de cumplimiento efectivo. Argumentó que el hecho no puede ser considerado un accidente, sino el resultado de una conducta consciente y reiterada de riesgo.
Remarcó además que el imputado no solo manejaba alcoholizado, sino que ya había sido sancionado por la misma conducta en Bahía Blanca menos de un año antes, lo que —según la acusación— evidencia una reincidencia y un desprecio por las normas.
“El daño causado atravesó por completo a la familia de la víctima”, señalaron, apoyándose en los testimonios de la viuda, la hija y profesionales que las asisten.
Uno de los puntos más sensibles del juicio fue el relato sobre el impacto emocional en la joven, quien durante mucho tiempo cargó con la culpa por haberle pedido a su padre que la fuera a buscar esa noche.
El pedido de la querella
La querella adhirió a los argumentos de la Fiscalía, pero elevó la pena pretendida a 4 años de prisión y 8 años de inhabilitación para conducir, además de reclamar una indemnización de 100 millones de pesos y el embargo de bienes.
También marcó una fuerte diferencia entre las conductas de ambos conductores: mientras la víctima manejaba en condiciones normales, el imputado decidió circular de noche, con alcohol en sangre y en una ruta, agravando el riesgo.
La defensa: pena condicional
La defensa, por su parte, reconoció el dolor de la familia pero rechazó que el caso amerite una condena de prisión efectiva. Sostuvo que no se acreditaron circunstancias excepcionales y pidió una pena de 3 años de cumplimiento condicional.
También relativizó el antecedente en Bahía Blanca, al señalar que ya había sido saldado, y destacó que el imputado mostró arrepentimiento y se autoinhabilitó para conducir tras el hecho.
A la espera del fallo
Antes del cierre, la viuda de la víctima y el propio imputado hicieron uso de la palabra. El acusado reiteró su pedido de perdón.
El tribunal, integrado por dos jueces y una jueza, dará a conocer la sentencia la próxima semana. El caso pone nuevamente en el centro del debate las consecuencias de conducir bajo los efectos del alcohol y la respuesta judicial ante hechos de extrema gravedad.