El Banco Central de la República Argentina (BCRA) planea modernizar el sistema de pagos, avanzando hacia un esquema donde los cheques físicos sean reemplazados por cheques electrónicos (e-cheq). El presidente del BCRA, Santiago Bausilli, confirmó en redes sociales que la intención es avanzar hacia este sistema digital, ante la consulta de un usuario sobre su consolidación, respondió: “Hacia allá vamos”.
El economista Lucas Llach compartió un gráfico que evidencia el crecimiento del e-cheq dentro del sistema financiero, mostrando cómo la digitalización podría transformar profundamente la economía y el sistema fiscal del país.
Hacia allá vamos. https://t.co/AMNtCetWRi
— Santiago Bausili (@Kicker0024) November 16, 2025
Según el análisis de Sebastián M. Domínguez, CEO de SDC Asesores Tributarios, estos son los cinco cambios clave que podrían acelerar la eliminación del cheque de papel:
- Fin del “Cheque al Portador Encubierto”: el uso de cheques «a la orden» sin beneficiario o endoso formal permitía operaciones sin registro fiscal. Con el e-cheq, toda transferencia quedará registrada y cada endoso deberá identificarse con CUIT/CUIL/CDI, eliminando la circulación anónima.
- Mayor trazabilidad para ARBA y administraciones provinciales/municipales: la digitalización deja una huella digital de cada operación, lo que permite reconstruir con exactitud la ruta de los pagos y fortalecer el control fiscal sobre transacciones que antes podían permanecer ocultas.
- Impacto en el Impuesto al Cheque: los e-cheq tributará igual que los cheques físicos. Menos endosos y más depósitos directos podrían aumentar las acreditaciones y débitos bancarios, ampliando así la base imponible del tributo.
- Recaudación potencial sin crear nuevos impuestos: la digitalización podría aumentar la recaudación y mejorar la trazabilidad fiscal sin necesidad de implementar nuevas cargas tributarias.
- Riesgos tributarios a corto plazo: sectores hiper informales podrían reemplazar cheques físicos por efectivo o criptomonedas estables (stable coins), reduciendo nuevamente la trazabilidad que busca el BCRA.

El BCRA avanza así hacia un sistema más digital, seguro y fiscalmente transparente, aunque con desafíos que requerirán seguimiento cercano.
Fuente: Medios

