Desde este jueves 15 de enero, los celulares importados ingresan a la Argentina con arancel cero, tras la eliminación del derecho de importación dispuesta por el decreto 333. La medida apunta a fomentar la competencia, ampliar la oferta y reducir los precios que pagan los consumidores, aunque el sector advierte que el efecto inmediato será acotado.
Según un relevamiento de precios, los teléfonos en el mercado local continúan siendo considerablemente más caros que en el exterior: en algunos modelos cuestan hasta el doble que en Estados Unidos y más de un 60% más que en Chile. La explicación, coinciden distribuidores y analistas, es que la quita del arancel no elimina otros costos estructurales como impuestos internos, logística, financiamiento y el impacto del tipo de cambio.

Desde el Gobierno sostienen que la medida permitirá una baja de entre el 25% y el 35% en distintas marcas y modelos, y recuerdan que hasta mediados de 2025 los celulares tributaban una tasa aduanera del 8%. Sin embargo, los principales vendedores aseguran que buena parte del ajuste ya fue incorporado antes del anuncio oficial.
“La quita de aranceles ya fue contemplada en los precios de lanzamiento del iPhone 17, por lo que no resulta necesario aplicar reducciones en esta instancia”, explicaron desde MacStation, distribuidor oficial de Apple. En la misma línea, referentes de Maximstore señalaron que algunas bajas se anticiparon por un menor costo de reposición, aunque aclararon que el mayor impacto se verá en compras corporativas y no tanto en el consumidor final.
La brecha regional sigue siendo significativa. Un iPhone 17 Pro Max de 256 GB se consigue en la Argentina por más de US$ 2.200, mientras que en Chile ronda los US$ 1.750. En el segmento Android, un Samsung Galaxy S25 FE supera los US$ 1.200 en el mercado local, frente a unos US$ 730 en el país vecino. En la gama media, como el Motorola Moto G35 5G, la diferencia se reduce, pero aún persiste.
En cuanto a los precios de referencia en el mercado argentino, el iPhone 17 Pro Max (256 GB) se vende entre $2.999.990 y $3.399.999, según el canal, mientras que el iPhone 17 Pro arranca en torno a los $2.699.990. En Samsung, el Galaxy S25 podría bajar hasta la zona de $1.380.000 y el S25 Ultra rondaría los $2.116.000. En el segmento medio, modelos como el Motorola Moto G56 y el Xiaomi Redmi Note 14 se ubican cerca del techo de los $500.000.
Con este escenario, la eliminación del arancel aparece como un paso inicial, pero insuficiente para cerrar la brecha de precios con el exterior. Mientras no se modifique la estructura impositiva y de costos internos, advierten en el sector, comprar celulares fuera del país seguirá siendo más conveniente para muchos consumidores.
Fuente: Medios

