La operación de Carrefour en Argentina atraviesa un momento de redefinición. Aunque la filial parecía encaminada hacia una salida del país, los últimos movimientos internos muestran que la estrategia podría ser más un redimensionamiento que un retiro total. Indicadores como los changuitos de los clientes, con predominancia de los más grandes y escasez de los pequeños, revelan cambios en los hábitos de consumo que ya se analizan en la sede central francesa en Massy, bajo la presidencia de Alexandre Bompard.
El plan global del grupo apunta a desprenderse de activos considerados no estratégicos para reforzar su presencia en Francia, España y Brasil. Sin embargo, en Argentina se vislumbra que la compañía podría vender hipermercados, maxi y markets, y concentrarse en los formatos de cercanía, propios y franquiciados.
Hasta mediados de noviembre, se esperan definiciones sobre las ofertas preseleccionadas por Deutsche Bank, asesor financiero de la operación. Son siete propuestas que involucran más de 700 sucursales en 110 municipios y a unos 17 mil empleados. Tres corresponden a inversores estratégicos ya presentes en el país y cuatro a fondos de inversión locales y extranjeros. Entre los nombres mencionados figuran Coto, GDN (De Narváez), Cencosud (Jumbo), Klaff Realty, Sophia Capital, Newsan e Intercorp.
Las ofertas rondan entre 900 y 1.000 millones de dólares, muy por debajo del valor inicial cercano a 2.000 millones. Mientras tanto, Walmart, que parecía firme, se fue desdibujando como posible comprador. La coyuntura socioeconómica y política argentina ha marcado estas posiciones, con una caída del 5% en las ventas del primer semestre de 2025 y pérdidas acumuladas de 220 millones de dólares el año pasado. Además, Carrefour perdió el liderazgo del mercado de supermercados, con una participación del 21,1%, superado por Coto con 22,3%.

En paralelo, Carrefour apuesta por expansión en proximidad. Recientemente adquirió Super A, con casi 20 autoservicios en Mendoza, integrados a la marca Carrefour Express, e inauguró una nueva sucursal en Neuquén, zona estratégica por Vaca Muerta. Este formato incluye tiendas de entre 70 y 600 m², con un 50% operado por franquicias, sumando actualmente unas 460 sucursales, frente a las 700 de toda la red nacional.

Además, la compañía lanzó una tarjeta prepaga virtual propia, emitida por el Banco de Servicios Financieros bajo la red Mastercard. Esta iniciativa permite comprar en cualquier tienda Carrefour del mundo o comercios adheridos, un paso estratégico que va en sentido contrario a la idea de retiro, reforzando la presencia en canales digitales y de proximidad.
Según fuentes del grupo, las decisiones finales sobre la venta de activos y la participación que Carrefour retendrá se conocerán entre fines de octubre y mediados de noviembre, cuando la sede central francesa revise las ofertas y defina su estrategia para el mercado local.

Fuente: Medios

