La directora del hogar Hermanitas de los Pobres de Neuquén, la madre Patricia Hilsen, habló públicamente sobre la situación interna de la institución luego del brote gastrointestinal que afectó a residentes y personal, y reconoció deficiencias concretas en la conservación y manipulación de alimentos.
La religiosa admitió que durante las inspecciones se detectaron irregularidades. “Es cierto que había cosas vencidas y que perdieron la cadena de frío”, afirmó, y agregó que el hogar enfrenta serias limitaciones de espacio para el almacenamiento adecuado de los productos.
Al referirse al funcionamiento de la cocina, explicó que cuentan con freezers, pero que la cantidad de donaciones supera la capacidad disponible. “Estamos conscientes de que se tiene que separar la carne, el pollo y las verduras, pero con lo que llega no vamos a dejarlo afuera con estos calores. No tenemos más dónde meter”, señaló.
Más adelante, volvió a reconocer falencias en el manejo de los alimentos. “No voy a negar que había cosas en mal estado”, sostuvo, aunque relativizó el impacto del problema al señalar que, de estar directamente relacionado con la comida, “estaríamos todos intoxicados, hasta yo, y no hubiéramos venido a trabajar”.
La directora también remarcó que el hogar se sostiene exclusivamente con donaciones, lo que condiciona la logística diaria. “Nos llegan bastantes cosas, bendito sea Dios, y no tenemos que pagar”, explicó. Aun así, reconoció que hay aspectos que deben corregirse: “No siempre uno es perfecto, eso es para mejorar”.
Desde el Ministerio de Salud informaron que, tras las inspecciones realizadas por las áreas de Epidemiología, Bromatología y Fiscalización, el establecimiento se encuentra apto para seguir funcionando. Indicaron que los inconvenientes detectados estuvieron vinculados a la manipulación de un lote específico de alimentos.
Como resultado, se acordó un plan de acompañamiento y seguimiento conjunto entre el gobierno provincial y el municipio, orientado a reforzar los procesos de conservación y preparación de alimentos, con el objetivo de garantizar condiciones seguras para las personas mayores que residen en el lugar.
Durante el operativo sanitario previo, se habían decomisado alimentos vencidos, productos sin rotulación y mercadería que no conservaba la cadena de frío, además de señalarse deficiencias en el almacenamiento dentro de la cocina. A partir de esas actuaciones, se inició el seguimiento sanitario y se elaboran los informes técnicos que definirán las medidas administrativas correspondientes.
Fuente: Medios

