La comunidad de Valentina Sur atraviesa horas de enojo e impotencia tras el robo sufrido por el Jardín de Infantes 27 “Peumayen”, ubicado sobre calle Jorge Águila al 4500. En las últimas horas comenzaron a circular videos en los que se observa a un hombre desplazándose por el barrio con elementos que pertenecerían a la institución educativa.
Aunque el jardín no cuenta con cámaras de seguridad propias, los vecinos confían en que algún domo urbano cercano haya registrado el momento del hecho. Sin embargo, las imágenes que muestran al presunto autor portando los objetos robados fueron suficientes para encender la bronca y la desesperación entre familias y trabajadores del jardín.
“En los videos se lo ve claramente con la consola y un micrófono. Esas cosas son del jardín”, afirmó Lorena, directora de la institución. De acuerdo al relato de vecinos, el hombre sería conocido en el barrio con el apodo de “Cachacumbia”, tendría problemas de consumo de estupefacientes y viviría en situación de calle. Señalan además que fue visto en la zona de Catan Lil, casi Lanín, cerca del canal, ofreciendo a la venta los elementos robados.
“Lo identifican, saben quién es. Me dijeron que está vendiendo una aspiradora robada a tres cuadras de la comisaría”, expresó la directora, reflejando la impotencia que atraviesa la comunidad educativa. “Yo ya hice todo lo que estaba a mi alcance: denuncié en la Comisaría 44, avisé a la Policía y ahora trato de resolver con el Consejo Provincial de Educación y el distrito. Más no puedo hacer”, sostuvo.
El robo fue denunciado entre el mediodía y la tarde del lunes, y al día siguiente los videos ya circulaban por grupos de vecinos y redes sociales. “Automáticamente llamé a la comisaría”, reiteró Lorena, quien también informó que permanece a disposición para reconocer los elementos si son recuperados.
Según detallaron desde la institución, el daño causado fue significativo. Los directivos creen que actuó un grupo de delincuentes que rompió el vidrio de una puerta y la cerradura del depósito, desde donde comenzaron a sacar todo lo que encontraron. También forzaron la cerradura de un freezer y de un armario.
Entre los elementos robados figuran una consola de sonido, micrófonos, alimentos destinados al inicio del ciclo lectivo en febrero, una aspiradora, batidora, ollas, utensilios de cocina, picos, palas utilizadas por los auxiliares en el patio, un ventilador de pie y dinero en efectivo. Además, dieron vuelta muebles y rompieron hojas de los ficheros.
“Es muchísimo para una institución a la que todo le cuesta. Lo poco que tenemos se consigue con esfuerzo, trabajo y la ayuda de la comunidad. Da mucha tristeza”, expresó la directora. En medio del dolor, deslizó una hipótesis que genera aún más conmoción: “En el mayor de los casos han sido chicos que han pasado por la institución. El jardín está en el barrio hace más de 20 años; sin lugar a dudas, han sido estudiantes”.
Mientras la investigación avanza en el ámbito policial, el clima en Valentina Sur es de malestar y desprotección. Vecinos, docentes y familias se organizan, comparten información y reclaman respuestas. “Yo no lo puedo ir a buscar”, repite la directora, marcando el límite entre la búsqueda de justicia y el riesgo de que la bronca derive en hechos de violencia.
El robo al jardín no es un hecho aislado. Juan, un vecino, relató que días atrás “le dieron una puñalada a un pibe, lo dejaron tirado, había 80 chicos jugando y a nadie le importó”.
“Cuando se le pregunta a la Policía por qué demoraron tanto, dicen que no tienen combustible para los móviles. Hay cuatro móviles, uno estaba roto. No hay personal, el teléfono no funciona, estamos a la buena de Dios”, denunció, y agregó que no se registran patrullajes diarios.
Valentina Sur viene siendo escenario de reiterados episodios de violencia, muchos de ellos vinculados a conflictos narco. Esta misma semana, el barrio quedó conmocionado por el caso del adolescente de 15 años que mató a su padre a puñaladas para defender a su madre, en un hecho que se investiga en el marco de un grave contexto de violencia familiar y de género.
Fuente: Medios

