Una persecución policial que terminó a pocos metros del Jardín de Infantes 27 de Valentina Sur obligó a las docentes a interrumpir las actividades y resguardar a los 15 alumnos que se encontraban en el patio. El operativo incluyó disparos y se desarrolló sobre la calle Choele Choel.
La directora del establecimiento, Patricia López, explicó que el jardín está ubicado a unos 20 metros del lugar donde se desarrolló la persecución y que desde el patio existe una visión directa hacia la calle.
Al escuchar las detonaciones, una de las docentes alertó al resto del personal y los niños fueron trasladados inmediatamente al interior del edificio. La institución activó un protocolo de resguardo que había elaborado previamente ante posibles situaciones de violencia en el sector.
Para evitar generar temor entre los alumnos, las docentes intentaron presentar el procedimiento como un juego. Luego, las familias ingresaron con sus hijos a las respectivas salas y permanecieron allí hasta que las condiciones permitieron organizar la salida.
Desde el jardín se comunicaron con la Comisaría 44° para consultar si podían abandonar el establecimiento. Finalmente, cerca de las 11:40, comenzaron a retirarse de manera ordenada.
Cómo fue la persecución
El procedimiento comenzó cuando efectivos policiales detectaron una Toyota Hilux que realizaba maniobras temerarias y no detenía su marcha.
El comisario inspector Antonio Muñoz, coordinador de la Dirección Seguridad Confluencia, informó que durante el operativo se efectuaron “disparos intimidatorios”. Uno de ellos hirió al conductor de la camioneta, que terminó acorralado y chocó contra un patrullero.
La secuencia quedó registrada por cámaras de seguridad y es investigada por el Ministerio Público Fiscal. La fiscal Fernanda Sabatini dispuso la retención preventiva de las armas reglamentarias utilizadas por los policías que participaron en la persecución. Por otro lado, el fiscal Horacio Maitini investiga el accionar relacionado con la camioneta, que tenía un pedido de captura, y el presunto delito de resistencia a la autoridad.

Reclaman un cerramiento para el jardín
El episodio también reactivó un reclamo de la comunidad educativa por la construcción de un cerco seguro alrededor del establecimiento.
López explicó que el jardín tiene un cerramiento de obra que quedó inconcluso desde la entrega del edificio, en 2022. Según señaló, la estructura actual permite mantener una visión directa hacia el exterior.
La directora sostuvo que necesitan un cerramiento de material que permita reducir la exposición de los niños y del personal ante situaciones que puedan ocurrir en las inmediaciones.
La preocupación también alcanza a un terreno lindero, donde, según explicó, se registran situaciones que pueden ser observadas desde el patio y las ventanas del jardín.
Suspendieron las clases
Luego del episodio, las clases fueron suspendidas durante el miércoles. Las autoridades del establecimiento mantuvieron reuniones con supervisión y con el equipo de apoyo y orientación profesional a las instituciones educativas (EAOPI).
También comenzaron a evaluar el impacto que tuvo la situación entre docentes, auxiliares, alumnos y familias.
Desde el jardín cuestionaron además la falta de acompañamiento policial una vez finalizada la persecución. López señaló que ningún efectivo se acercó para consultar por el estado de la comunidad educativa o colaborar con la organización de la salida.
El episodio generó nuevos planteos sobre la necesidad de contar con protocolos específicos ante hechos de violencia armada cerca de establecimientos.
Fuente: Medios

