La presencia de autos chinos en la Argentina dejó de ser un fenómeno incipiente para consolidarse como una tendencia en expansión. La oferta de vehículos provenientes de China creció un 522% desde comienzos de 2025, motorizada por la apertura de importaciones y los cupos libres de arancel para tecnologías híbridas y eléctricas.
Lejos de los valores “de remate” que algunos consumidores esperaban, los precios se ubican en un rango competitivo pero no disruptivo. Las marcas chinas compiten principalmente por tecnología, equipamiento y opciones de electrificación, más que por posicionarse como alternativas de bajo costo.

En el segmento de entrada y citycars, el BYD Dolphin Mini se ofrece desde US$ 22.990, mientras que en los SUV compactos y medianos los precios oscilan entre los US$ 27.500 y los US$ 36.840, con modelos como el MG ZS HEV, el Chery Tiggo 7 PRO, el GAC GS4 Emkoo HEV y el Geely EX5 eléctrico. En la gama alta, los grandes SUV y versiones más equipadas superan los US$ 50.000, con casos como el GAC GS8, que alcanza los US$ 60.000.
Pese a contar con ventajas arancelarias —en especial los híbridos y eléctricos, que no pagan el impuesto extrazona del 35%—, el precio final se ve condicionado por la logística, el IVA y los impuestos internos. Así, un SUV chino promedio se ubica entre los US$ 23.000 y US$ 35.000, mientras que las versiones tope de gama pueden acercarse a los US$ 80.000.
El avance de estas marcas también se refleja en su participación de mercado. Actualmente, los vehículos chinos representan el 5,6% del total de las ventas en el país. Baic lidera el segmento con el 2,2% del mercado, seguida por Haval, con alrededor del 1%.
Detrás del desembarco asiático operan grandes grupos empresarios locales. El Grupo Antelo comercializa Haval, Tank y Ora, además de relanzar Changan; el Grupo Corven controla Chery, Foton y DFSK; el Grupo Eximar introdujo MG; Avantek importa GAC; y el Grupo Belcastro es responsable de Baic y Skywell. La excepción es BYD, que opera de manera directa en la Argentina sin intermediarios.
Con una oferta cada vez más amplia y el empuje de la electrificación, los autos chinos se consolidan como un actor relevante en el mercado automotor local.
Fuente: Medios

