La misión Artemis II de la NASA marcó un hito histórico. Tras completar el sobrevuelo por la cara oculta de la Luna, los cuatro astronautas a bordo de la cápsula Orion, Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen, comienzan la fase final de su viaje de regreso, cerrando una travesía de diez días y validando sistemas que permitirán presencia humana permanente en el espacio profundo.
El recorrido de vuelta incluye desafíos críticos:
- Día 8 – Protección contra el Sol: la tripulación construirá refugios temporales dentro de la nave para medir la exposición a la radiación cósmica, una prueba clave para futuros viajes a Marte.
- Día 9 – Preparación del cuerpo: usarán prendas de compresión para que corazón y venas se adapten a la gravedad terrestre, evitando mareos o desmayos al regresar de la microgravedad.
- Día 10 – Reingreso: el escudo térmico de la Orion soportará hasta 1.500 °C al entrar en la atmósfera a 40.000 km/h, seguido por el despliegue de paracaídas para un descenso seguro en el Océano Pacífico.

Uno de los grandes logros de Artemis II fue la observación directa, la visión humana permitió registrar detalles inéditos de la cuenca Oriental, un cráter de 930 km que ayuda a entender la formación del Sistema Solar hace 4.000 millones de años.

“Estamos de camino a casa”, afirmó Christina Koch al recuperar contacto con Houston. Con el éxito de Artemis II, la NASA confirma que la tecnología está lista para el próximo gran paso, un descenso humano en el polo sur lunar previsto para 2027.

Fuente: Medios

