Neuquén será el punto de encuentro de los principales actores de la industria energética desde este lunes 19 hasta el jueves 22 de octubre, cuando se realice la AOG Patagonia 2026 en el Espacio DUAM. La exposición reunirá a empresas operadoras, proveedoras de servicios, funcionarios y especialistas en un momento decisivo para el desarrollo de Vaca Muerta y la proyección exportadora de la Argentina.
Más allá de los negocios y las inversiones que puedan surgir durante las cuatro jornadas, el encuentro estará atravesado por una discusión central: cómo aprovechar el crecimiento de la producción de petróleo y gas, ampliar la infraestructura necesaria para exportar y lograr que los beneficios de la actividad se traduzcan en mejores condiciones de vida para los neuquinos.
En diálogo con medios locales, el periodista especializado en energía Fernando Castro, sostuvo que la magnitud de los recursos de Vaca Muerta está modificando las perspectivas de la industria. “Lo que está sucediendo ahora es que ese cambio de escala, la magnitud de los recursos de Vaca Muerta, impone una ruptura en ese sentido respecto del crecimiento”, afirmó.

De autoabastecerse a exportar energía al mundo
Uno de los ejes de la AOG Patagonia 2026 será la posibilidad de consolidar a la Argentina como un proveedor internacional sostenido de petróleo y gas. Aunque el país cuenta desde hace décadas con recursos hidrocarburíferos, históricamente tuvo dificultades para mantener un perfil exportador estable.
El crecimiento de la producción no convencional modificó ese escenario. Con nuevos proyectos de transporte y mayores inversiones, la energía podría convertirse en una fuente estructural de divisas para la economía argentina.
“Argentina tuvo recursos petroleros y gasíferos en su historia. No fue un país exportador, fue más bien un país con recursos petroleros y gasíferos”, señaló Castro. Según explicó, el desafío es avanzar hacia un esquema exportador “consistente, permanente”, que permita ofrecer previsibilidad a los mercados internacionales durante la próxima década.
El petróleo y el gas, sin embargo, requieren soluciones diferentes. Mientras que el crudo necesita ampliar su capacidad de evacuación hacia los puertos, el gas demanda infraestructura específica para su procesamiento y transporte hasta los mercados internacionales.
En ese contexto, una de las obras centrales para el sector petrolero es el oleoducto Vaca Muerta Sur, cuya finalización está prevista para fines de 2026. El proyecto busca conectar la producción neuquina con la costa atlántica de Río Negro y ampliar la capacidad de exportación desde Punta Colorada.
Para Neuquén, contar con una mayor capacidad de transporte resulta clave para acompañar el crecimiento de la producción y reducir las limitaciones que históricamente condicionaron la salida del petróleo.
GNL: la apuesta para ampliar los mercados del gas
El gas natural licuado (GNL) aparece como otra de las grandes oportunidades para Vaca Muerta. El proceso consiste en trasladar el gas hasta instalaciones costeras, enfriarlo para reducir su volumen y embarcarlo en buques metaneros con destino a distintos mercados internacionales.
Castro explicó que la licuefacción permite reducir el volumen del gas aproximadamente 600 veces, lo que facilita su transporte marítimo.
La Argentina busca aprovechar un escenario internacional marcado por conflictos geopolíticos y cambios en los flujos comerciales de energía. Las tensiones en Medio Oriente y la guerra entre Rusia y Ucrania reforzaron la búsqueda de proveedores alternativos y de contratos de abastecimiento a largo plazo.
Sin embargo, disponer de grandes reservas no garantiza por sí solo la llegada a esos mercados. Para concretar las exportaciones se necesitan inversiones de gran escala, plantas de licuefacción, gasoductos, infraestructura portuaria y acuerdos comerciales que permitan sostener los envíos.
Durante la entrevista, Castro mencionó que los primeros proyectos exportadores de GNL tienen como horizonte 2027, mientras que una expansión de mayor magnitud se proyecta hacia el inicio de la próxima década.
Entre las iniciativas destacadas se encuentra el proyecto vinculado con YPF, la italiana Eni y la emiratí ADNOC, que apunta a desarrollar una operación exportadora de gran escala. Su concreción dependerá de la estructuración financiera, las decisiones empresariales y las condiciones del mercado internacional.
Si estos proyectos avanzan, Vaca Muerta podría consolidarse no solo como el principal motor del abastecimiento interno, sino también como una plataforma de exportación de gas a escala global.
Milei y Figueroa, en una exposición atravesada por la política energética
La presencia prevista del presidente Javier Milei y del gobernador Rolando Figueroa en la apertura de la exposición le dará al encuentro una dimensión política. Para el Gobierno nacional, Vaca Muerta representa una oportunidad para incrementar las exportaciones, generar divisas y atraer inversiones. Para la administración neuquina, los hidrocarburos constituyen una fuente central de ingresos provinciales y un recurso estratégico para financiar políticas públicas.
Castro consideró que la participación presidencial también permitirá mostrar las perspectivas de la política económica vinculada con el sector energético. “Milei viene también a hacer uso de ese escenario que le permite mostrar un aspecto positivo de gestión”, afirmó.
El periodista destacó el lugar estratégico que ocupa la industria petrolera en el esquema económico nacional, especialmente por su capacidad potencial para generar dólares mediante las exportaciones.
Al mismo tiempo, señaló que la relación entre Nación y Provincia combina coincidencias en materia energética con diferencias en otras áreas de gestión, como educación, salud e infraestructura.
De esta manera, la AOG Patagonia funcionará como una vidriera para los proyectos de inversión y, al mismo tiempo, como un espacio donde se expresarán las prioridades de los distintos niveles de gobierno.
Más producción, más tránsito y presión sobre la infraestructura
El crecimiento de Vaca Muerta también tiene consecuencias directas en la vida cotidiana de las localidades vinculadas con la actividad. El incremento del movimiento de camiones, equipos y materiales elevó la exigencia sobre las rutas y los caminos que conectan los yacimientos con las ciudades y las principales vías de circulación.
Durante la entrevista, Castro mencionó los adelantos de regalías realizados por empresas petroleras como parte de los mecanismos utilizados para afrontar obras y atender necesidades de infraestructura.
Neuquén recibe ingresos por la explotación de sus recursos y utiliza parte de esos fondos para sostener servicios y políticas públicas. El desafío consiste en administrar esos recursos de manera que acompañen el crecimiento de la población y permitan responder a una demanda cada vez mayor.
Uno de los casos más representativos es Añelo, donde la expansión de los yacimientos transformó la dinámica urbana y aumentó las necesidades de vivienda, transporte y servicios públicos.
“El malestar de la población respecto del tránsito y el estado de las rutas” forma parte de las consecuencias que deben atenderse, advirtió Castro.
En este escenario, la infraestructura dejó de ser una cuestión secundaria para convertirse en una condición necesaria para sostener la expansión energética. Sin caminos adecuados, transporte suficiente y servicios públicos capaces de responder a la demanda, el crecimiento de la producción puede encontrar nuevos límites.
El boom petrolero y las expectativas de empleo
Las oportunidades laborales que genera Vaca Muerta atraen a personas de distintas provincias que llegan a Neuquén con la expectativa de incorporarse a la industria, motivadas por los salarios y las perspectivas de desarrollo profesional.
Sin embargo, la expansión del sector no alcanza para absorber automáticamente a todos los trabajadores que buscan empleo.
Castro advirtió sobre las expectativas que se construyen alrededor del desarrollo petrolero y la idea de que la formación puede garantizar una salida laboral inmediata. “No es que todo el mundo va a conseguir trabajo en Vaca Muerta”, remarcó.
La actividad requiere capacitación, experiencia y perfiles específicos. Por eso, el crecimiento de la producción no elimina la necesidad de políticas de formación profesional ni asegura que las oportunidades alcancen de la misma manera a toda la población.
A su vez, los municipios y el Gobierno provincial deben responder a una mayor demanda de vivienda, salud, educación y otros servicios, incluso cuando quienes llegan no logran insertarse rápidamente en el mercado laboral.
En una provincia donde el petróleo y el gas forman parte de su estructura económica, también cobra relevancia la discusión sobre la licencia social de la industria: cuánto aporta Vaca Muerta, cómo se distribuyen sus beneficios y qué costos deben afrontar las comunidades que conviven con la actividad.
El desafío de transformar el crecimiento en desarrollo
La AOG Patagonia 2026 encontrará a Neuquén en una etapa de expansión productiva, con proyectos que pueden marcar el rumbo energético de los próximos años. La ampliación de los oleoductos, el crecimiento de las exportaciones de crudo y las iniciativas de GNL abren la posibilidad de atraer inversiones y generar nuevas divisas para el país.
Pero esa oportunidad convive con desafíos concretos: mejorar las rutas, ampliar los servicios públicos, ordenar el crecimiento urbano y responder a las expectativas laborales que despierta la actividad.
En ese equilibrio se juega buena parte del futuro de la provincia. Vaca Muerta puede contribuir a consolidar a la Argentina como exportadora de energía, pero para Neuquén el objetivo también pasa por transformar esa capacidad productiva en desarrollo sostenible y en beneficios concretos para sus habitantes.
Fuente: Medios

